Seguritecnia 330
SEGURITECNIA 64 Mayo 2007 OPINIÓN La norma pretende establecer “unas reglas de juego” en caso de conf licto de los múltiples sistemas instala- dos. El objetivo, lógicamente, es asegurar la correcta fun- cionalidad del sistema de alarma, los equipos de trans- misión, según la Norma UNE 50136-1-1, han de cum- plir los siguientes requisitos generales: a) Las transmisiones entre transmisor y equipo recep- tor se deben realizar en menos de 10 segundos. Ca- tegoría D4. b) El periodo de test de los equipos transmisores desde la receptora debe ser programable hasta mí- nimos de 20 segundos. Categoría T6. c) Los transmisores deben tener canales de transmi- sión redundante RTC, TCP/IP, GSM y GPRS. d) El sistema de transmisión tiene que estar disponi- ble el 99,8 % del tiempo a lo largo de un periodo de 12 meses. Categoría A 4. e) Los datos a enviar deben estar encriptados y auten- tificados. f ) El transmisor debe estar catalogado como apto en Grado 4 Norma UNE 50131-1 riesgo alto. g) El transmisor debe ser independiente para instala- ciones independientes, llevar fuente de alimenta- ción y caja independiente. Estos equipos han de estar preparados para la inte- gración de instalaciones y realizar así una gestión más eficiente de los recursos tanto económicos como de control de la seguridad en todas las instalaciones, Compartir significa ahorrar costes y optimizar re- cursos. La definición de la norma no admite los equipos pro- porcionados por una empresa telefónica u otro equipo general de telecomunicaciones (por ejemplo, modems, routers, etc.). Un transmisor que cumpla las especificaciones que dicta la norma, es por tanto un elemento crucial en las instalaciones combinadas de múltiples aplicaciones que necesiten priorizar las alarmas de intrusión e in- cendios ante multitud de otras señales que entran o sa- len del sistema. Evolucionar no es una opción, es una obligación para sobrevivir. Dicen que el que no quiere ser vencido por la verdad es vencido por el error. Si la normalización nos parece cara, probemos con la anarquía Presidente de Chillida Antonio Ávila Chulía L a competencia es buena, es una de las reglas bási- cas del mercado. Pero se hacen necesarias reglas y normas de conducta, no para agredirse con mayor elegancia, sino para respetarse y respetarnos. Siempre será necesario hacer cambios y adaptaciones, pero para ello será im- prescindible conocer las normas que, por lo general, son y serán de obligado cumplimiento. Si aceptamos esta premisa y nos concienciamos del papel que desempeñan las normas y estándares, asegu- raremos toda la cadena de calidad sin olvidar nunca el coste económico, la seguridad en el producto, la fiabili- dad y la eficacia. Quiero resumir la Normativa de AENOR para las transmisiones de alarmas con una clara orientación a su aplicación. La norma pretende establecer “unas reglas de juego” en caso de conflicto de los múltiples sistemas instalados” La norma describe los requisitos generales exigibles para el sistema de alarma y para su transmisión, so- bre todo cuando la alarma se instala combinada o inte- grada con otros sistemas. Esta práctica es habitual en la actualidad, sobre todo en aquellas instalaciones, por ejemplo entidades finan- cieras, en las que prima la seguridad de intrusión y de incendio frente a cualquier otro sistema eléctrico o electrónico de control o automatización instalado (por ejemplo, climatización), pero donde la coexistencia de múltiples sistemas es imprescindible para la demanda de servicios actual.
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