Seguritecnia 333
SEGURITECNIA 90 Septiembre 2007 OPINIÓN localización, grandes núcleos urbanos, pequeñas poblacio- nes de provincia, etc. Este asunto debería mejorar dejando una lista gené- rica de requisitos y permitir que exista una flexibilidad (en cuanto a interpretación) tanto por parte de los usuarios, como de los funcionarios encargados de la inspección y en- trega de los permisos correspondientes. Pero la interpretación tampoco es una gran solución por- que dejar ciertas decisiones de cierta importancia al crite- rio de un funcionario, nos lleva a los agravios comparati- vos, ya que un inspector de Huelva puede interpretar un párrafo de la norma de diferente forma que su compañero de Oviedo. En mi opinión la certificación de producto no se debe exigir por ley, sino que la debe pedir el mercado de forma natural. En los últimos tiempos existe una clara tendencia por parte del sector a iniciar el proceso, y su último es- paldarazo fue el año pasado cuando AENOR cogió en su mano este asunto y en palabras de su director de Certifi- cación recibimos la noticia de que iban a poner en mar- cha todo lo que fuera necesario para poder cumplir con el proceso de certificación: laboratorios, comités de cer- tificación, etc. Esto ya ha comenzado, y será finalmente el mercado el que no adquiera productos que no lleven el sello de producto certificado, de AENOR o de cualquier otra entidad europea reconocida. También es cierto que un listado estricto y cerrado en una reglamentación nos lleva a situaciones como la del sec- tor de las cajas fuertes, en el que estamos viviendo desde hace 10 años una situación de absoluta incongruencia: La norma pide un determinado nivel de resistencia en las cajas fuertes, para ello es necesario pasar unos test de ensayos en unos laboratorios. Hasta ahí bien. El problema viene en el momento en el que la norma no especifica qué los productos deben ser certificados, es decir, todos iguales y controlados por una entidad independiente. Ensayos Con estos datos, el sector se ha decantado por el camino de realizar un ensayo en un producto, y producir en base a ese ensayo, sin ningún control externo. Esto ha llevado a encontrar, en varias ocasiones, algunos productos que no son exactamente iguales a aquellos que se ensayaron en su día, pero con la particularidad de que tampoco es verdade- ramente ilícito, ya que el fabricante dice que el modelo que llevó a ensayar correspondía con el grado de resistencia, y no existe un mecanismo que le obligue a ello, ya que la certificación es solamente voluntaria. Si bien es cierto que existe una obligación de buenas prácticas y de regulación automática de los mercados, en la que, aunque los clien- tes siempre piden precios menores, no están dispuestos a ser engañados, y debo reconocer que, en general, se cum- plen los requisitos mínimos de seguridad en nuestras ca- jas fuertes. No debemos olvidar que aunque debamos cumplir la norma española, ésta no debe contradecir a las normas europeas que regulan cada uno de nuestros sectores, por lo que hay que pensar que nos movemos en un mercado único, y que las certificaciones, homologaciones deben ser iguales y servir en todos los países de la unión europea. Revisión de la norma EN1300 sobre cerraduras de alta seguridad La norma europea que regula los procedimientos de en- sayo de las cerraduras de alta seguridad para cajas fuer- tes, la EN 1300, tuvo un nacimiento controvertido, con multitud de desencuentros entre los fabricantes de cerra- duras mecánicas y electrónicas que formaban parte del comité de expertos que definieron esta norma, hasta tal punto que la EN1300 no nació como norma definitiva, sino que mantuvo un periodo el prefijo “pr” (norma expe- rimental) hasta su publicación definitiva. Pero en este sector se están produciendo una serie de novedades importantes, como la aparición de sistemas de control de cajas fuertes de diferentes tipos, y no sólo por parte de los fabricantes tradicionales, algunos de ellos con más de 100 años de presencia en el sector, dedicados a la producción de cerraduras para cajas fuertes, sino a la oferta por parte de algunas otras empresas, generalmente fabricantes de cajas fuertes, que viendo la oportunidad de un nuevo mercado acceden a él con sistemas no ya elec- trónicos, sino informáticos de gestión y control de cajas fuertes.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz