Seguritecnia 348

Artículo Técnico 116 SEGURITECNIA Enero 2009 El sistema de cámara analógica ofrece una resolución máxima de 0,4 megapíxeles en formato 4CIF. Cuando gra- bamos con un DVR, frecuentemente, el sistema sólo pro- vee 0,1 megapíxel. Si un visitante en un aeropuerto usa la cámara de su teléfono móvil para hacer una fotografía, ob- tendrá una imagen al menos siete veces mejor que la que una cámara de seguridad analógica puede conseguir. Na- die pensará en grabar el bautizo de su nieto o la boda de su hijo con una calidad tan baja. Sin embargo, en el ámbito profesional de la videovigilancia, la gente ha estado con- tenta con los estándares existentes, aunque no reúnan los requisitos de calidad. Pero los tiempos están cambiando. Francia, por ejemplo, es el primer país que ha reaccionado ante esta discrepancia. Desde octubre de 2006 cuentan con requisitos mínimos para las cámaras de seguridad, que consisten en grabar en PAL 576 líneas a un mínimo de 12 imágenes por segundo. Si este mínimo requisito de 0,4 megapíxeles fuera un poco más alto, significaría que el 95 por ciento de todas las cá- maras que todavía graban en formato CIF (0.1 megapíxe- les) podrían no usarse nunca más. Con el sistema analó- gico, no es posible obtener más de 0,4 megapíxeles y que todavía sea provechoso. Alta resolución, tecnología sin necesidad de mantenimiento y gastos de bajo coste Usar sistemas digitales reducirá considerablemente el nú- mero total de cámaras requeridas. Gracias a que su resolu- ción es hasta 31 veces más alta, una sola cámara IP de tres megapíxeles puede reemplazar a varias cámaras analógi- cas. Por ejemplo, una única cámara IP de última genera- ción y alta resolución sería suficiente para videovigilar si- multáneamente todos los surtidores de una gasolinera de tamaño mediano o seis aparcamientos en los locales de una empresa. En este caso, la imagen registrada es de tan alta resolu- ción que se puede emplear el zoom digital para reconocer y evaluar todos los detalles relevantes de los acontecimien- tos grabados, como el número de matrícula de un coche o la cara de una persona sospechosa. Ninguna cámara ana- lógica puede ofrecer tal prestación. El secreto que está de- ¿ Q ué tienen los ordenadores, los teléfonos mó- viles y la banda ancha de Internet en común? La respuesta es sencilla: todos estos dispositi- vos fueron considerados en un principio demasiado caros y complicados como para mantenerse en el mercado. Una situación similar por la que atraviesan las cámaras de se- guridad IP hoy en día. Y es que, las cámaras IP parecen no ser rentables simplemente por su precio, aunque estemos ante una tecnología con un desarrollo continuo. Lo que ya se ha probado falso para teléfonos móviles, or- denadores y demás dispositivos debería tenerse en cuenta ahora también para las cámaras de seguridad IP, ya que los últimos desarrollos demuestran que los prejuicios son injustificados. En comparación con los sistemas analógi- cos, las cámaras de seguridad IP pueden hacer ahorrar di- nero de muy diversas formas. Tal como eran las cosas Detrás de un sistema de cámara puramente analógico se oculta una cámara que transfiere la imagen analógica vía cable coaxial, mientras el sistema, por lo general, con- fía en un videograbador digital (DVR) para el almacenaje. Incluso a primera vista, es obvio que desde hace mucho tiempo es necesario desarrollar el área de videovigilan- cia en muchos aspectos. Aunque el sistema de vídeo ana- lógico sigue estando en uso, hace ya mucho tiempo que se han adaptado técnicamente a los estándares que se aplican al sector del consumidor de hoy en día. Una solución con gran resolución Las cámaras IP están consiguiendo deshacerse de las falsas creencias sobre los sistemas de vídeo de red Responsable para España y Portugal de Mobotix AG Jesús Garzón

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