Seguritecnia 350
122 SEGURITECNIA Marzo 2009 CCTV y ControldeAccesos en este entorno, las mayores limitaciones de los sistemas autónomos se encuentran en su capacidad de gestión a la hora de manejar un gran número de puertas y la separa- ción física de los medios, llaves y tarjetas. El resultado de todo ello ha sido la aparición de dos sis- temas independientes, con usuarios independientes y gestión independiente. ...¿o una combinación? La introducción de la tecnología RFID en la técnica de cierre ha tendido un puente entre dos mundos tradicio- nalmente separados, el autónomo y el on-line . Gracias a esta tecnología es posible que, mediante un único me- dio de identificación, ambos sistemas convivan y –lo que es más importante- interactúen. Y es que la tecno- logía RFID no sólo simplifica la gestión de ambos siste- mas, además la mejora mediante la interacción activa en- tre ellos. La participación entre el sistema on-line y el autónomo se logra gracias a que el primero puede leer y escribir en la tarjeta la información necesaria para que ésta pueda abrir un dispositivo autónomo, sin necesidad de despla- zarse hasta él para programarlo. A su vez, el componente autónomo también puede escribir información en ella, una información que es transferida al sistema central por medio de los lectores on-line . Así pues, la tarjeta, además de medio de identificación, se convierte en medio de transporte de información. El cambio de paradigma En consecuencia, hemos llegado a un punto importante y hoy estamos en disposición de resolver un viejo pro- blema que asumíamos sin solución. Hasta ahora, tenía- mos que decidir si una puerta era lo suficientemente im- portante como para justificar el coste de la instalación de un punto de acceso on-line , o si simplemente la ce- rrábamos con llave. Los casos intermedios, los de puer- tas con nivel de seguridad medio, debían ser resueltos con alguno de los dos extremos expuestos. Hoy ya po- demos plantearnos el reto de gestionar todas las puertas y todas las personas de una organización desde un con- cepto central de gestión del acceso, completamente flexi- ble y adaptable. Resulta sorprendente cómo un concepto tan sencillo como el de la identificación, puede tener un impacto tan importante sobre la organización del acceso. El cambio de paradigma es claro: debemos dejar de pensar en con- trol de acceso, para pasar a pensar en organización del acceso. Ésta es una de las claves de su seguridad. personal interno, está sujeto a las reglas programadas por el propietario de la instalación y no al revés. De esta ma- nera, el componente activo de seguridad está bajo el con- trol del propietario y no del usuario. Autónomo, on-line... Hasta ahora, los sistemas de control de acceso electróni- cos se han clasificado bajo dos grandes categorías: siste- mas on-line o autónomos. Los primeros se han beneficiado de las ventajas de la tecnología de identificación por RFID desde hace ya bas- tantes años. La comodidad de uso de las tarjetas, su coste moderado, la velocidad y seguridad aportada por los dife- rentes mecanismos de encriptación de la información, las convierten en la solución perfecta para gestionar de ma- nera eficiente organizaciones con un elevado número de individuos. Los sistemas on-line , además, se han desarrollado en la dirección de la organización, formando parte de las in- fraestructuras IT de comunicación y datos de las empre- sas, e integrándose en todos los procesos orientados a la gestión y organización de personas. Los sistemas autónomos, sin embargo, se han desarro- llado “desde la puerta”. Mientras que los criterios de se- guridad, robustez y organización jerárquica se imponen
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