Seguritecnia 361
210 SEGURITECNIA Febrero 2010 Artículo Técnico Para combatir esta situación, las em- presas de transporte están trabajando en varios frentes. Por una parte, buscan más protección solicitando al Ministerio del Interior la creación de una Unidad espe- cífica de la Guardia Civil para incremen- tar la vigilancia en las principales carrete- ras, áreas de descanso y polígonos indus- triales; solicitan la creación de una red de áreas seguras para pernoctar y descansar y, por otra, están utilizando cada vez más la tecnología para proteger sus instala- ciones, vehículos y carga, estableciendo procedimientos seguros de conducción, manipulación, carga y descarga; estable- ciendo mayor control sobre el personal para evitar el fraude interno; así como fortaleciendo una red de comunicación que les permita compartir información relativa a vehículos sustraídos, modos de operación de los delincuentes, vehículos sospechosos, áreas conflictivas, etc. ¿Cuál es el estado del arte actual en la tecnología que puede ayudar a paliar las pérdidas de las empresas de transporte? En primer lugar hay que destacar que el elemento al que se quiere dar protec- ción es un vehículo, un elemento mó- vil, del que precisaremos conocer donde se encuentra y con el que necesitaremos comunicarnos. Ambos objetivos se cu- bren con dispositivos de localización por satélite y con la utilización de telefonía móvil. Ambas tecnologías han tenido un desarrollo fantástico en los últimos años; el desarrollo de los navegadores GPS y la aparición de telefonía móvil de banda ancha se han convertido en materia de uso cotidiano y la tecnología de segu- ridad no ha sido ajena a ello. Por otra parte, el abaratamiento de estos dispo- sitivos como consecuencia de su venta masiva ha hecho posible el acceso a to- das las economías. La protección de la mercancía, vehícu- los y personas en tránsito se realiza bási- camente en tres niveles: Protección del vehículo . Se dota a los vehículos de dispositivos GPS con comu- nicaciones GSM/GPRS que hacen po- sible su localización en cualquier mo- mento desde una Central de Alarmas (CRA), añadiendo algún dispositivo de detección de apertura, rotura de venta- nas, puesta en marcha fraudulenta, así como sistemas de bloqueo telecontrola- dos de arranque e inmovilización Protección de ocupante , instalando pulsadores de pánico, sensores de im- pacto para detectar un posible acci- dente, elementos de audio bidireccional para entrar en comunicación con el ha- bitáculo en caso de alarma, captura de imágenes de vídeo, detectores de gases, humos, etc. Todo ello en pos de dar se- guridad y protección a las personas que viajen dentro del vehículo y se sientan en situación de peligro. Protección de las zonas de carga , me- diante la utilización de dispositivos que generan avisos de alarma ante cualquier intento de violación de las zonas de ac- ceso a la carga y dejan registro histó- rico de dónde y cuándo se ha accedido a ellas. También pueden instalarse dispo- sitivos que, controlados exclusivamente desde la CRA, pueden, desde impedir la apertura de las puertas si el vehículo no se encuentra en una ubicación definida, hasta la activación de un sistema interno de extinción de fuego previa señal reci- bida desde sensores de humo instalados en el interior. En todos los casos, sin unos procedi- mientos operativos y fiables, controla- dos por el propio sistema instalado y sin la oportuna conexión de estos disposi- tivos a una Central Receptora experta en este tipo de servicio, la solución se- ría incompleta y todas las medidas cita- das carecen de valor. Las calidad y fia- bilidad de las prestaciones que propor- cione la Central Receptora es la parte más decisiva para conseguir el éxito, de nada servirá tener un sistema que proteja el vehículo con infinidad de pe- riféricos si no hay detrás un equipo de respuesta cualificado y experto que sepa como gestionar estos sistemas, que proporcione los medios de res- puesta en caso de alarma allí donde se produzca. La experiencia en este tipo de solu- ción de seguridad nos permite afirmar que son realmente eficaces, como de- muestra el caso de una empresa inter- nacional, con transporte de mercancía de alto valor y riesgo, que ha ido evolu- cionando la seguridad de sus vehículos desde un primer planteamiento de lo- calización y seguridad del conductor, a un sistema integral que protege la trac- tora, el conductor dentro y fuera del ve- hículo y el remolque. A todo ello se le suma nuestra operativa de seguimiento de la ruta, control de paradas imprevis- tas, gestión de escoltas o vigilancias en situaciones de riesgo, acceso a parkings vigilados y seguros en toda Europa y desviaciones de la ruta no programa- das. Esta compañía realizó durante 2009 más de 20.000 viajes internacionales, te- niendo 120 intentos de ataque y robo a vehículos, de los que únicamente el dos por ciento se han materializado en robo de mercancía y en los que solamente han substraído un uno por ciento de la carga de cada vehículo. S
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