Seguritecnia 399
SEGURITECNIA Julio - Agosto 2013 37 Reportaje nal se encarga de controlar las gradas antes, durante y después del partido, así como el terreno de juego, zonas restrin- gidas, aparcamiento, salas VIP… Dadas las características del servicio, los vigilantes están obligados a conocer a la perfección la normativa relacionada con el deporte y contar con formación específica. Pero además, han de poseer “habilidades sociales para fomentar la empatía, la escucha activa y, sobre todo, el autocontrol y la gestión del estrés, para evitar que pudiesen provocar re- acciones violentas o descontroladas por parte de los asistentes”, explica Emilio Raduán, director general de Coprise, la empresa que aporta el grueso de los vi- gilantes que prestan servicio en los par- tidos disputados en el estadio del Atlé- tico de Madrid. La previa La jornada del personal de seguridad privada comienza unas horas antes de la apertura de puertas a los aficiona- dos. Como el resto de empleados de las contratas o los vehículos que acce- den a las instalaciones, estos profesio- nales también están sujetos a un con- trol de accesos al entrar en el estadio. Es el procedimiento habitual antes de cada partido. Todo está medido al mi- límetro para evitar la entrada de intru- sos u objetos no autorizados por la Ley del Deporte. El primer momento delicado al que se enfrentan es el recibimiento de la afición contraria, que se lleva a cabo una hora antes de abrir las puertas al resto del pú- blico. En esta ocasión, tan solo acudieron 400 seguidores blancos a ver el partido, pero como apunta Raduán, los enfren- tamientos entre Atlético y Real Madrid “siempre se clasifican de máxima peli- grosidad”. Como medida de prevención, se les ubica en un lugar estratégico, la parte superior de uno de los fondos, y se dejan vacías las gradas colindantes para evitar que un posible lanzamiento de objetos alcance a alguien. En otro lado del estadio, con el acceso de los primeros aficionados atléticos, va- rios vigilantes se apostan en cada en- trada para realizar comprobaciones per- sonales y de las bolsas, acompañados por agentes de las UIP. Durante el Atlé- tico-Real Madrid, Coprise utilizó una uni- dad canina de la empresa Security Dogs especializada en la detección de ben- galas y explosivos. Estos perros se em- plearon en las últimas cuatro jornadas de liga, pero será una de las novedades que Coprise incorpore a su servicio a lo largo de toda la próxima temporada. Es la primera vez que se recurre a estos animales detectores de bengalas en un campo de fútbol español. Mientras que el templo rojiblanco completa poco a poco su aforo, los ju- gadores de los equipos llegan escolta- dos por la Policía Municipal. Una hora y media después de la apertura de puer- tas, la afición despliega un ‘tifo’ por el 110 aniversario del Atlético, los equipos saltan al césped y el personal de segu- ridad espera atento en su puesto. Co- mienza el partido. El partido Con el pitido inicial toda la atención del estadio se centra en el terreno de juego. Toda, excepto la del personal de seguridad y emergencias, que pone sus ojos en todos los puntos de las instala- ciones. “En el tiempo del partido, lo que menos importa es el resultado; la aten- ción de los diferentes protocolos de tra- bajo, seguridad, control, taquillas, acce- sos, entradas y comunicaciones hacen que cuando salta un gol ni siquiera te des cuenta; aunque claro, quieres que el club gane”, apunta Rafael de Castro en un recorrido por el estadio mientras los equipos miden sus fuerzas. Durante todo el encuentro, el direc- tor de Seguridad del Atlético de Madrid colabora constantemente con las Fuer- zas y Cuerpos de Seguridad, así como con el resto de organismos públicos que forman parte del dispositivo de se- guridad. Cada uno tiene asignadas unas zonas concretas del estadio para desa- rrollar su labor. A la vez, los vigilantes se sitúan en las puertas del estadio, delimi- tan las zonas intermedias entre las gra- das y establecen patrullas durante el transcurso del partido.
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