/ Enero-Febrero 2026 104 Empresa La seguridad contemporánea se apoya en sistemas cada vez más sofisticados, capaces de detectar riesgos, analizar información en tiempo real y activar respuestas precisas. Sin embargo, en un ámbito tan sensible como la protección de las personas, sus hogares y negocios, la tecnología solo alcanza su verdadero valor cuando acompaña, cuida y genera confianza. Los avances en conectividad, inteligencia artificial y análisis de datos han permitido desarrollar soluciones que van mucho más allá de la mera detección de intrusiones. Hoy, la tecnología es capaz de interpretar cada señal en su contexto, verificar incidencias con mayor precisión y reducir la incertidumbre en situaciones de vulnerabilidad. Este progreso tecnológico es esencial, aunque por sí solo no basta. En Securitas Direct, esta visión se materializa cada día en su central receptora de alarmas (CRA), la más grande y moderna de Europa, desde donde más de 2.000 profesionales supervisan de forma continua más de 20 millones de dispositivos conectados a hogares y pequeños negocios de toda España. Miles de señales llegan a cada minuto y, detrás de ellas, hay una historia distinta: una posible intrusión, una duda, un descuido o una situación de riesgo o vulnerabilidad. Es precisamente en ese punto donde la tecnología y el criterio humano se encuentran. Así, el funcionamiento de la CRA va mucho más allá de activar protocolos. Cada incidencia implica una interacción directa con el cliente, una llamada, una conversación, un intercambio que busca entender qué está ocurriendo y ofrecer la respuesta más adecuada. En muchas ocasiones, esa atención no solo consiste en gestionar una alarma, sino también en tranquilizar, acompañar y orientar en momentos de tensión a las personas. La dimensión humana se convierte así en un pilar esencial del servicio. Esta labor resulta especialmente visible en los momentos más sensibles (festivos, noches, vacaciones), cuando la mayoría de la población descansa. La CRA, sin embargo, no se detiene nunca: opera las 24 horas del día, los 365 días del año. Detrás de cada turno hay profesionales que asumen que la seguridad de las personas y sus entornos no entiende de horarios. Su vocación se refleja en la constancia: mientras otros celebran y desconectan, ellos garantizan que miles de familias puedan hacerlo con tranquilidad. Para que este modelo funcione, la formación y el compromiso del equipo son fundamentales. Los profesionales de la CRA reciben preparación continua para manejar tanto la tecnología como las situaciones humanas que pueden surgir en una emergencia. La toma de decisiones no se automatiza por completo; la decisión final siempre recae en la supervisión personal, que analiza cada caso y adapta la respuesta. Esta combinación – tecnología y criterio profesional– es una de las claves de la excelencia operativa de la compañía. De esta manera, Securitas Direct apuesta por un futuro en el que la seguridad se construye integrando experiencia, innovación y vocación de servicio. Un modelo en el que la CRA y su equipo no solo gestionan señales, sino que acompañan a las personas, ofreciendo protección, cercanía y confianza en cualquier momento del día y del año. Seguridad que acompaña José Ignacio Jiménez Director de Relaciones Institucionales de Securitas Direct Securitas Direct apuesta por un futuro en el que la seguridad se construye integrando experiencia, innovación y vocación de servicio
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