/ Enero-Febrero 2026 160 Así opinan “Las nuevas tecnologías están revolucionando la prevención de riesgos” “No hay que olvidar dar a la autoprotección y a la prevención la importancia que tienen” RAFAEL MORO Vicepresidente de ASELF El sector de la seguridad contra incendios, la gestión de emergencias y la protección civil se enfrenta a nuevos retos por riesgos más complejos, una mayor exigencia social y normativa, y nuevas capacidades tecnológicas. Los factores que determinarán la necesaria evolución serán el cambio climático y el aumento de eventos extremos en los ámbitos rural y urbano, además de la tecnología, que no distingue de entornos geográficos. Habrá incendios forestales en un “relevo generacional” muy rápido, con más incendios de interfaz urbano-forestal; fenómenos meteorológicos severos; incidentes en edificios cada día más altos o más profundos; accidentes graves en transportes y emergencias tecnológicas, como apagones, que pueden generar daños irreversibles en nuestras estructuras sociales. Incluso, podemos vernos obligados a trabajar en escenarios bélicos. Como consecuencia, hay que considerar: campañas más largas en el caso de los incendios forestales; la atención a la simultaneidad o concatenación de emergencias; mejorar la logística en todos sus aspectos y lograr el ejercicio, acordado y organizado, del “mando y control”, sobre todo en intervenciones multiagencia. Todo ello, sin olvidar dotar a la autoprotección ciudadana y a la prevención de la importancia que tienen. La seguridad privada en España experimenta una transformación significativa impulsada por tecnologías, cambios legislativos, riesgos emergentes y el panorama internacional. Estos factores configurarán la evolución del sector en los próximos años. Las nuevas tecnologías –como la inteligencia artificial, el análisis de datos y la videovigilancia avanzada– están revolucionando la prevención de riesgos. Su incorporación exige formación especializada y la adaptación de las empresas a un entorno digital que, a su vez, sitúa la ciberseguridad como prioridad para proteger infraestructuras críticas y datos sensibles. Por otro lado, los cambios legislativos buscan modernizar el sector promoviendo estándares de calidad y profesionalización. En este sentido, la formación en cumplimiento normativo es esencial para garantizar la legalidad de los servicios. Paralelamente, la evolución de las amenazas exige perfiles expertos en gestión de crisis y análisis de riesgos. La captación de talento cualificado será, por tanto, un factor determinante. Finalmente, la globalización y la cooperación internacional marcan la agenda frente a amenazas transnacionales. En conclusión, la convergencia de avances tecnológicos, normativos y la especialización profesional definirá el futuro del sector. La formación continua y la capacidad de adaptación serán esenciales para mantener la eficacia y competitividad de la seguridad privada en España. JOSÉ MANUEL ALONSO Presidente de ASEFOSP
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz