Seguritecnia 517

168 Así opinan / Enero-Febrero 2026 Hoy las amenazas evolucionan más rápido que nunca y eso ha acelerado la adopción de nuevas tecnologías en seguridad: analítica avanzada, inteligencia artificial (IA) aplicada al vídeo, plataformas unificadas y sistemas capaces de anticipar patrones antes invisibles. Estas herramientas ayudan a ser más eficientes, a priorizar recursos y a transformar la seguridad en algo preventivo y no solo reactivo. Sin embargo, todo este avance tecnológico no está siendo acompañado por un marco regulatorio que permita aprovecharlo de forma realista. La IA también ha traído riesgos muy serios, especialmente en suplantaciones de identidad y fraudes, pero el nuevo Reglamento europeo limita precisamente el uso de tecnologías que permitirían combatir estas amenazas, como la identificación facial o ciertos sistemas biométricos. Esta misma restricción afecta al día a día del retail: no podemos utilizar reconocimiento facial para identificar multirreincidentes o reforzar órdenes de alejamiento, incluso cuando estas órdenes se han obtenido judicialmente gracias al trabajo de las empresas en denunciar los delitos. Por eso, más allá de los dispositivos, el futuro de la seguridad pasa por la unión de fabricantes, empresas, asociaciones y organismos públicos para actualizar la normativa y permitir que la tecnología sea un apoyo real para construir entornos seguros. La evolución de la sociedad ha llevado a que uno de los grandes retos del departamento de seguridad corporativa sea actuar con agilidad y precisión en cualquier momento. Para departamentos que gestionan seguridad integral, el simple hecho de mantenerse informado sobre normativas y otras novedades requiere de tecnología y de sistemas de datos que faciliten un conocimiento preciso, en el momento adecuado para la toma de decisiones. En gran parte, la tecnología utilizada no es en sí una novedad. Los sistemas de controles de acceso, CCTV, antihurto…, ya formaban parte de nuestros planes de seguridad. Ahora bien, sus capacidades son cada vez más novedosas, incluyendo en muchos casos ya inteligencia artificial. La simplicidad en el uso de los sistemas, adaptada a los usuarios; la posibilidad de aportar información de calidad, por ejemplo, alertas de prevención de fraude; la interconexión de los diferentes sistemas a través de sistemas de integración y un adecuado sistema de monitorización son factores clave en nuestra gestión. En este modelo de seguridad híbrida, la persona sigue siendo el centro de nuestro modelo, por lo que plataformas que facilitan la formación continua a nuestros equipos son vitales. Por ello, el papel de foros como SICUR, así como los diferentes medios de divulgación y los entornos asociativos, nos resultan de gran ayuda frente a estos cambios. “La tecnología tiene que ser un apoyo para construir entornos seguros” ARTURO HUAMÁN Security & Loss Prevention Manager de Game “En seguridad híbrida, la persona sigue en el centro de nuestro modelo” SONIA GUAMIS Regional Security, Compliance & Data Privacy Manager de H&M en el Sur de Europa y África

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