Seguritecnia 521

/ Septiembre-Octubre 2026 56 Opinión Históricamente, la seguridad física y la ciberseguridad han operado como disciplinas estancas, gestionadas por departamentos independientes con presupuestos y tecnologías desconectados. La vigente Ley de Seguridad Privada de 2014 hace referencia a la seguridad informática y digital; sin embargo, la ausencia de desarrollo reglamentario impide que esta se plasme en requerimientos aplicables a los sistemas de seguridad física. No obstante, el marco normativo de la seguridad privada alude a diferentes normas y estándares de la industria que, en sus sucesivas actualizaciones, añadirían dichos requisitos de ciberseguridad a los sistemas y dispositivos. Desafortunadamente, al carecer de un mecanismo de control y de un régimen sancionador, estas medidas técnicas y organizativas se reducen a meras recomendaciones de buenas prácticas. Por todo ello, el sector de la seguridad privada –y más concretamente el de los sistemas de seguridad física– ha evolucionado en gran medida ajeno a las exigencias de protección frente al cibercrimen perpetrado contra los propios sistemas encargados de proteger instalaciones e infraestructuras. Para eliminar esta barrera, diversos organismos, instituciones e iniciativas públicas y privadas se han esforzado en los últimos años por contribuir a la convergencia y desarrollar una cultura de seguridad integral, trasladando el entorno cíber al espacio de los sistemas de seguridad física. Impacto del ENS En el marco regulatorio español, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) se implantó para proteger los sistemas informáticos, garantizar la seguridad de los datos públicos y asegurar la continuidad de los servicios electrónicos de la Administración. Este esquema se publicó por primera vez en el año 2010 mediante Real Decreto y ha sido actualizado sucesivamente en 2015 y 2022 a través de sus respectivos reales decretos reguladores. El ENS ha derribado definitivamente la frontera entre la seguridad física y la ciberseguridad. Este marco no solo propicia, sino que impone de manera vinculante la ciberseguridad sobre las infraestructuras de seguridad física, situando a los sistemas de seguridad en el centro de una convergencia inevitable impulsada por el cumplimiento normativo y la evolución técnica. Actualmente, el grado de cumplimiento de las medidas técnicas de ciberseguCómo el ENS impone la ciberseguridad en la ingeniería de seguridad física Alberto Alonso Responsable del programa de Ingenierías, Ciberseguridad y Compliance en Axis Communications Iberia

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