Actualidad www.seguritecnia.es más info La crisis en Ceuta muestra una vez más el esencial papel de la seguridad privada La seguridad privada ha vuelto a desempeñar una labor esencial ante la crisis que vive Ceuta. La entrada irregular de más de 72.000 personas, los días 30 y 31 de julio, colapsó la ciudad autónoma, desbordando la capacidad de contención de las autoridades. Desde entonces, los profesionales del sector están participando en la protección de los ceutíes y de diversas instalaciones, entre ellas las de carácter estratégico o crítico. En los primeros momentos tras la oleada, los vigilantes de seguridad que prestan servicio en Ceuta participaron en la asistencia a las personas que llegaban a los centros sanitarios o de acogida. Una demanda que pronto llevó a la necesidad de ampliar las dotaciones de efectivos ante la elevada afluencia de inmigrantes en centros como el Hospital Universitario. Aumento de efectivos Con el paso de las semanas, la necesidad de protección se ha extendido a otros emplazamientos de Ceuta desde supermercados, centros comerciales o comunidades de vecinos hasta playas e infraestructuras estratégicas. El numero de vigilantes ha aumentado tanto en servicios públicos como en establecimientos privados. También se ha recurrido a escoltas para acompañar a colectivos profesionales como el sanitario cuando acuden a visitas domiciliarias. El aumento de la contratación (el portal Ceuta Ahora calcula que hay 450 profesionales en la ciudad autónoma) da cuenta de una situación que dejó de concentrarse en los dispositivos de respuesta inmediata para afectar a la actividad diaria de la ciudad. Las playas ofrecen uno de los ejemplos más visibles. El Gobierno ceutí contrató un dispositivo de 22 vigilantes diarios para ocho arenales, entre ellos Benítez, El Tarajal y La Ribera. Sus funciones comprenden desde entonces la vigilancia de instalaciones y equipamientos, la prevención de incidencias relacionadas con el uso de estos espacios y la comunicación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los hechos que requieran su intervención. Agresiones En el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), el personal de seguridad ha seguido ocupándose de la vigilancia del recinto y del control de accesos. Estos profesionales han intervenido en diferentes altercados entre residentes, llegando incluso a recibir agresiones. Uno de esos casos es reciente, en septiembre, con el resultado de tres vigilantes heridos al mediar en una reyerta, los cuales tuvieron que recibir atención hospitalaria. En otro incidente, dos profesionales de seguridad del Hospital Universitario redujeron y custodiaron a un menor que presuntamente amenazó a uno de ellos con una navaja, hasta la llegada de la Policía Nacional. El inicio del curso escolar ha requerido igualmente la presencia de vigilantes de seguridad para controlar los accesos de los centros educativos, incluidos los concertados, mientras las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad asumían la vigilancia de los itinerarios exteriores. La demanda creciente de estos servicios muestra cómo una crisis iniciada en la frontera acabó ampliando las necesidades de seguridad privada en Ceuta y el imprescindible papel que desempeñan estos profesionales en todo tipo de crisis de seguridad. / Septiembre-Octubre 2026 95
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