Seguritecnia 361
174 SEGURITECNIA Febrero 2010 Escáneres corporales, a debate tas muy elevadas, próximas a la hipoté- tica seguridad absoluta tendría un coste económico y social elevadísimo; por lo anterior, los organismos competentes deberían sopesar muy detenidamente la decisión a adoptar. Ahora bien, el que una determinada medida no elimine to- talmente el riesgo para el que ha sido concebida no implica que dicha me- dida no sea eficaz, pues está contribu- yendo a la reducción del riesgo en la proporción para la que se creó. Le corresponde a la Comisión Euro- pea, junto con el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo decidir las me- didas a implementar en los estados miembros y sería de desear que tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la decisión fuera común para toda la Unión Europea. Esta decisión, que lógicamente será coordinada con las autoridades nor- teamericanas, será posteriormente in- corporada a nuestro país a través de la Autoridad Nacional en esta materia e incluida en el Plan Nacional de Segu- ridad para la Aviación Civil; y con toda probabilidad implicará algunos cam- bios en el Plan Nacional de Formación e incluso en el Plan Nacional de Cali- dad. Como consecuencia de estas in- corporaciones y para su aplicación se elaborarán por los organismos compe- tentes (Autoridad Nacional, Gestor Ae- roportuario, FCSE) los llamados Proce- dimientos, en los que se detalla en la medida de lo posible cómo debe rea- lizarse la actuación por parte de los agentes que intervienen, ya sean FCSE o vigilantes de seguridad privada, en cuanto a seguridad o bien auxiliares de servicio en cuanto a labores de infor- mación. S Volviendo a la estrategia de los aten- tados, observamos como los infracto- res, en estos casos los terroristas, una vez que han tomado la decisión de ac- tuar, buscan el éxito de su operación, y para ello diseñan sus actuaciones de manera que tengan más probabilida- des de obtener sus objetivos, teniendo en cuenta todos los factores que ellos conocen que pueden influir en su ac- tuación, por esa razón van buscando que vía utilizar con menos posibilida- des de ser interceptados. De esta ma- nera, cuando han tenido noticias de la búsqueda de explosivos en los equipa- jes de bodega y de mano, intentan pa- sarlos en los zapatos, cuando han co- nocido los sistemas de búsqueda de los explosivos sólidos han intentado realizar sus acciones con explosivos lí- quidos y cuando han conocido el con- trol sobre los explosivos líquidos lo han intentado con explosivo en polvo, cuando son conocedores de que hay listas de 500.000 personas en la que fi- guran los posibles terroristas, empie- zan a reclutar personal “legal” no in- cluido en esas listas. Esta misma evolución hacia el uso de nuevos métodos frente a los anteriores, nos demuestra que las medidas adop- tadas son eficaces. Si bien su eficacia está limitada al alcance de las mismas, cada vez que se adopta una medida de protección, sin lugar a dudas, esta- mos rebajando el nivel del riesgo que asumimos y por lo tanto incremen- tando la eficacia. Sin dejar de tener en cuenta que conseguimos una reduc- ción del riesgo pero no una elimina- ción del mismo. En el área de la segu- ridad conseguir la seguridad absoluta es imposible y además acercarse a co- car una transformación de las imágenes o ir a otras tecnologías o a un sistema mixto en el que se utilicen estos escáne- res personales para determinados casos, quizás que se implementen otras medi- das de carácter organizativo junto a otras de carácter tecnológico pero lo que ha quedado patente es que ahora hay un hueco o laguna que cubrir. Es probable que cuando este artículo llegue al lec- tor ya se hayan tomado decisiones al res- pecto por los organismos implicados y que más adelante trataremos. Podemos en este aspecto concluir que la evolución de las medidas de se- guridad más molestas en los aeropuer- tos ha ido, al menos en sus aspectos más conocidos, siempre detrás de los acontecimientos transgresores, de ma- nera que esas disposiciones nuevas quedaban en parte justificadas como la reacción a los hechos ocurridos y en consecuencia la manera de disminuir la probabilidad de que en el futuro pu- dieran acontecer situaciones similares. En este aspecto, tenemos que tener en cuenta que los aeropuertos son luga- res de paso obligado de unos pasaje- ros que por distintos motivos necesitan realizar un viaje y el gestor aeroportua- rio, junto con el resto de organismos y empresas que trabajan en el mismo, deben contribuir a que estas personas hagan su viaje en las mejores condicio- nes. Situación ésta que nos lleva a que se arbitre un cierto equilibrio, en fun- ción de circunstancias y momentos, entre facilitarle al pasajero su presen- cia en el mismo y la puesta en marcha de todos aquellos trámites que pudie- ran complicar esta estancia. Entre estos “trámites” podíamos clasificar la aplica- ción de las medidas de seguridad. “Una de las consecuencias del intento de atentado de Umar Farouk ha sido que se cuestione si la seguridad aeroportuaria previa a ese momento era eficaz o no”
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