Seguritecnia 380

SEGURITECNIA Noviembre 2011 23 en tres pilares de intervención. Uno de ellos es la seguridad interior de las in- fraestructuras, que está encomendada al propio operador y está regulada por el CSN. Otro es la respuesta de las Fuer- zas y Cuerpos de Seguridad en caso de agresión. Y finalmente, la detección y eliminación de amenazas, de las que se encargan los servicios de inteligencia. El sistema de seguridad física vista en su conjunto sigue, por tanto, unos princi- pios de “disuasión, prevención, detec- ción y retardo”. Los requisitos de tipo técnico para las centrales comienzan con la llamada “amenaza base de diseño”, que consiste en una evaluación de carácter nacional de los adversarios (actualmente hay un grupo de trabajo entre el Ministerio del Interior, los servicios de inteligencia y CSN para elaborar ese estudio). Una vez identificados, se determinan sus carac- terísticas para poder aplicar los medios técnicos y humanos apropiados. A modo de conclusión, el subdirector de Emergencias y Seguridad del CSN aseveró que el modelo que se definió a partir de 2002 “ha mejorado mucho la situación anterior”. No obstante, reco- noció que “se han evidenciado proble- mas” en relación con las medidas antiin- trusión y la respuesta por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Como medida se ha constituido un grupo de trabajo para la mejora de estos aspec- tos, que baraja opciones como “una ampliación de atribuciones de arma- mento de los vigilantes de seguridad privada, el acercamiento [a estas infra- estructuras] de instalaciones pertene- ciente a las Fuerzas y Cuerpos de Segu- ridad, e incluso la posibilidad de que és- tas estuvieran dentro de las centrales”. Por último, indicó que otras mejoras en las que se está trabajando son la pro- tección de información clasificada y la implantación de requisitos de cibersegu- ridad. Estos aspectos y los anteriormente mencionados se tratan en el Real De- creto 1308/2011 sobre protección física de las instalaciones y los materiales nu- cleares, y de las fuentes radiactivas, que entró en vigor el pasado 8 de octubre. S frente a emergencias radiológicas, cual- quiera que sea su origen. El subdirector de Emergencias y Seguridad del orga- nismo, Ramón de la Vega , aseguró que en el caso de estas instalaciones “la se- guridad es la prioridad absoluta”. Se re- fería principalmente a la protección de la población, “no tanto a la de las insta- laciones en sí”. Los riesgos sobre los que se trabaja con mayor intensidad en las centrales españolas son el robo o uso no autori- zado de material nuclear y el sabotaje radiológico, que “podría provocar un ac- cidente nuclear de enorme gravedad”. La planificación de la seguridad fí- sica en las centrales nucleares responde a unos criterios basados en la deno- minada “defensa en profundidad”. Se trata de “que la seguridad no resida solo en un nivel o capa de protección sino en diversos. De esa forma, si uno falla habrá otros posteriores”, explicó De la Vega. Ese modelo se concreta en tres anillos: un primero que tiene como misión la protección de las instalacio- nes contra el robo y el sabotaje; un se- gundo que procura la detección y recu- peración del material nuclear y radiac- tivo si se ha producido una sustracción; y un tercero que establece planes de respuesta y emergencia para la investi- gación de las consecuencias que podría tener un acto malintencionado. Por otro lado, la protección de las cen- trales nucleares se fundamenta a su vez poseen o gestionan esos entornos. Con respecto a este punto, el ponente re- calcó que la designación de estos agen- tes se realizará mediante un proceso bi- lateral, escuchando a los operadores e informándoles debidamente. En tercer lugar, hay que realizar un aná- lisis general de riesgos. “Es necesario de- terminar cuáles son las amenazas físicas y lógicas que pueden afectar a cada sec- tor, pero haciendo hincapié en las que tengan un carácter intencionado o sean consecuencia de la interdependencia con otros servicios”, puntualizó Sánchez. Por último, se deben detallar las me- didas estratégicas que estén ya implan- tadas o que vayan a adoptarse para ha- cer frente a esos riesgos. En esta sec- ción, hay que referirse a la legislación que se aplica a cada sector y hablar después de las herramientas encamina- das a prevenir, reaccionar y mitigar las consecuencias de posibles ataques. Las medidas podrán ser “organizativas, de mantenimiento y recuperación y, fun- damentalmente, de coordinación”, con- cluyó el representante del CNPIC. Desde el punto de vista procedimen- tal, la elaboración del Plan Nacional co- rresponde a la Secretaría de Estado de Seguridad y el texto ha de ser revisado cada cinco años. Por su parte, los Planes Estratégicos Sectoriales deben ser re- dactados por el Grupo de Trabajo Inter- departamental y aprobados por la Co- misión Nacional. Centrales nucleares Un claro ejemplo de infraestructura crí- tica son las centrales nucleares. El im- pacto del tsunami contra la planta ja- ponesa de Fukushima ha mostrado al mundo la peligrosidad que puede tener para la población y el medioambiente que estas instalaciones sufran un que- branto de cualquier naturaleza. De ahí que se extremen las precauciones y las medidas seguridad cuando se trata de protegerlas. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se encarga de supervi- sar que los operadores dispongan las medidas necesarias para poder hacer Ramón de a Vega, subdirector de Emergencias y Seguridad del Consejo de Seguridad Nuclear. I Jornadas sobre Protección de Infraestructuras Críticas PANEL ESTRATÉGICO

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