Seguritecnia 381
62 SEGURITECNIA Diciembre 2011 Opinión ¿Cómo podríamos mejorar? Pues bien, según el esquema del que hablo, te- niendo la Seguridad Pública varios niveles de control ¿no sería mejor que la Secreta- ría de Estado de Seguridad ejerciera el control administrativo sobre la Seguridad Privada? Seguramente habría que modifi- car la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Segu- ridad, así como realizar algunos cambios y ajustes adicionales. En el siguiente nivel, tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Guardia Civil mantendrían sus faculta- des en su ámbito de competencias y/o demarcación territorial. Otros países de nuestro entorno no han adoptado el mismo modelo que nosotros en España; e incluso dentro de la realidad de nuestra nación también hay casos diferentes, como el adop- tado por la Generalitat de Catalunya, en el que las facultades de control admi- nistrativo, autorizaciones y comunica- ción de servicios recaen en un departa- mento específico de la Consejería de In- terior. La Policía de la Generalitat asume la ejecución de las inspecciones corres- pondientes y se aplica a la materializa- ción de sus planes de colaboración con el objetivo claro de sumar. Esto encajaría perfectamente con la Estrategia Nacional de Seguridad y las lí- neas maestras de la política de seguridad establecidas por el Gobierno de España, tendentes a unir seguridades. Parece ló- gico que su coordinación se unifique en un órgano, ¿y cuál mejor que el centro coordinador por excelencia que es la Se- cretaria de Estado de Seguridad? Desde aquí podrían autorizarse empresas, servi- cios, etc. , poniendo en común todo este conjunto de datos con todos los Cuer- pos y Fuerzas de Seguridad, de manera que para la Policía y la Guardia Civil sería fácil integrar esos servicios en su demar- cación y aprovechar esas sinergias, im- plicándose, cada uno en su ámbito, en la inspección y formación de empresas, personal y servicios. Acercar la Seguridad Privada Con el modelo actual corremos el riesgo de minimizar el potencial de nuestra Se- guridad Privada haciéndola depender de un Cuerpo policial. Hoy, se ha superado la visión que imperaba muchos años atrás de que se trata solo de “vigilantes” y “empresas de seguridad”; por su pro- pia dimensión, requiere atención directa al más alto nivel. También se han quedado atrás otros conceptos. Ahora hablamos de integra- ción, colaboración y no tanto de “con- trol”. Hay que acercar la Seguridad Pri- vada a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El esfuerzo es mutuo, como son recíprocos los beneficios. También decimos que las vías son la “formación, el control y la actuación conjunta en el plano operativo”. Para darle otra perspectiva, recapitule- mos y veamos el mapa de la seguridad privada remontándonos años atrás. En 1992, la Ley de Seguridad Privada esta- bleció que haya vigilantes de seguridad, guardas particulares de campo, jefes de seguridad, detectives… Luego aparecen los directores y después algunas especia- lidades de los vigilantes, en concreto dos: escoltas y vigilantes de explosivos. La figura del vigilante, como tal, tiene unas funciones muy generales según la normativa. Su especialización fue fruto de la necesidad de cubrir y desarrollar funciones tan específicas como la pro- tección de personas y la vigilancia del transporte y consumo de explosivos. No obstante, hoy en día, la Seguridad Privada realiza todo tipo de funciones de protección, y no parece lógico que se le requiera la misma cualificación al vigilante que desempeña su labor en una central nuclear que al que lo hace en una obra. Pese a que la formación de nuestros vigilantes va mejorando, se re- quiere una mayor especialización y la instrucción práctica en técnicas y pro- cedimientos de intervención; parece ne- cesario crear más figuras y más especia- lidades, exigiendo la capacitación ade- cuada para cada tipo de servicio. Insisto en que serán figuras nuevas o especiali- dades del vigilante, pero seguro que to- dos coincidimos en que deberán ser es- pecialistas con la capacitación adecuada en cada caso. Si dichas figuras van a actuar en el ám- bito de un determinado Cuerpo policial, llegando a la actuación conjunta en de- terminados supuestos, sería muy posi- tivo que estos últimos se involucraran en la formación e instrucción operativa de estos especialistas. Reitero lo dicho res- pecto a integración de las seguridades a través de la “formación, del control y de la operación conjunta” a la que me refería antes. Completamos el puzzle encajando todas las piezas en su sitio y momento oportunos, tal y como contempla la Es- trategia Nacional de Seguridad. Estamos hablando de unir esfuerzos de seguridad. Verdadera comunicación Resumiendo los argumentos sobre los mecanismos que lo posibilitan, coloca- mos el control administrativo de la Seguri- dad Privada en la Secretaria de Estado de Seguridad y creamos el verdadero marco de colaboración e integración de los ser-
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