/ Julio-Agosto 2025 70 Opinión Referencias. 1 Constitución Española de 1978. 2 Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad. 3 Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. 4 Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. 5 Todos los buzones y estanterías son metálicos por la protección que ofrecen frente a la llama directa. 6 Real Decreto 314/2006 de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación. 7 Real Decreto 513/2017. 8 Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. 9 El valor NOAEL (del inglés “no observable adverse effect level”), en torno al 9% permite presumir que no se producen efectos adversos fisiológicos o tóxicos. tícipe de la utilización de los sistemas de PCI y del plan de emergencias del edificio. Conclusiones En resumen, en la Subdirección General SAMUR-PC, como no podría ser de otro modo, reconocemos todo el interés que nuestros pacientes se merecen, más allá de las obligaciones legales y normativas. Pero no sólo en los aspectos asistenciales, para los que no escatiman esfuerzos nuestros profesionales (continuamente actualizados y dotados de los medios más punteros que la tecnología nos ofrece para dar una asistencia excepcional), sino que también se atiende con el mismo interés la protección del resto de sus derechos, cómo es en este caso la documentación sanitaria que tenemos la obligación de generar, preservar y custodiar. Para ello, utilizamos, entre otras, las técnicas de PCI indicadas anteriormente en aplicación de las disposiciones sobre protección de instalaciones contra incendios y la adhesión a la norma de gestión de emergencias ISO 32320:2018. botellón a presión que, al producirse el disparo, lanza el gas sobre los materiales a proteger. Este sistema permite la extinción rápida y eficaz del incendio sin la necesidad de mediar personas físicas, siendo también una forma de proteger al personal que, aunque se recomienda la salida del local en caso de disparo del sistema, está permitido para el uso en lugares ocupados9 . También puerta resistente al fuego (RF90) con cierre de seguridad que permite la compartimentación del espacio entre el local y el pasillo de acceso. Asimismo, los pasillos también están dotados de detectores iónicos, de extintores portátiles de polvo ABC, bocas de incendio equipadas rígidas (de 25 mm de diámetro) y sirenas de alarma sonora y luminosa que alertan en la central de alarmas y garita de seguridad durante las 24 horas todos los días de la semana. El personal de gestión como medio activo, es lógicamente conocedor y par-
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