Seguritecnia 514

/ Julio-Agosto 2025 86 Inteligencia y Seguridad Cuando se imponen aranceles dirigidos a un país, las empresas adaptan sus procesos para cumplir con las reglas de origen y eludir los aranceles. Esto puede incluir trasladar parte de la producción a países no afectados por los aranceles, lo que se conoce como triangulación. Este fenómeno puede reconfigurar las cadenas de valor, haciendo que las decisiones logísticas y de manufactura se basen más en criterios arancelarios que en eficiencia económica. Las ROO han pasado de ser un simple tecnicismo aduanero a convertirse en un instrumento estratégico de competencia internacional. Las empresas deben interpretarlas correctamente para navegar eficazmente en un entorno comercial incierto. Además, los gobiernos deben garantizar que las reglas sean claras, verificables y armonizadas con los compromisos multilaterales, evitando abusos que perjudiquen la integridad de los acuerdos comerciales. Países beneficiarios En una guerra arancelaria, algunos países pueden beneficiarse indirectamente al convertirse en destinos alternativos para la producción y el comercio. Estos países pueden atraer inversión extranjera y aumentar sus exportaciones, ofreciendo un entorno comercial más favorable que los países afectados por los aranceles. Algunos ejemplos incluyen: Vietnam: ha sido un destino alternativo para empresas que trasladan operaciones desde China para evitar los aranceles de EEUU. Si un producto se transforma lo suficiente en Vietnam, puede ser considerado de origen vietnamita y no chino, evitando así los aranceles. México: gracias al T-MEC (USMCA), México tiene acceso preferencial al mercado estadounidense. Las empresas chinas, por ejemplo, pueden invertir en México para aprovechar las reglas de origen y vender a EEUU con tarifas preferenciales. Este es ya un fenómeno en marcha. Malasia, Tailandia, Indonesia y Filipinas: estas economías del sudeste asiático también pueden atraer inversión extranjera, sustituyendo a China en ciertas cadenas de suministro. India: como gran economía emergente, India se posiciona como una alternativa a la manufactura china, especialmente en sectores como la farmacéutica y la tecnología de la información. Países con Tratados de Libre Comercio con EEUU o China: países como Chile, Perú o Australia pueden beneficiarse si logran integrar productos a cadenas de suministro que cumplan con las reglas de origen, aumentando su participación en el comercio internacional. ¿Cómo funciona el beneficio? El beneficio para estos países se basa en la reconfiguración de las cadenas de suministro. Si una empresa traslada parte de su producción a un país con un tratado comercial favorable y cumple con las reglas de origen de ese tratado, puede exportar sus productos al mercado objetivo sin pagar los aranceles aplicados en la guerra comercial. Este fenómeno se conoce como desvío de comercio. Además, algunos países pueden aprovechar la reexportación con valor añadido, donde un producto fabricado en China, por ejemplo, se envía a otro país para ser ensamblado o manufacturado. Si este proceso cumple con las reglas de origen del país intermedio, el producto puede ser considerado originario de ese país y exportado sin aranceles. Conclusión y perspectivas La guerra arancelaria ha demostrado que, aunque los aranceles pueden ser útiles para proteger ciertas industrias o como herramienta de presión diplomática, su uso excesivo genera costos económicos, políticos y diplomáticos significativos. Los aranceles pueden distorsionar los mercados, reducir el bienestar de los consumidores y dañar las relaciones comerciales internacionales. En este contexto, las reglas de origen han ganado protagonismo como recurso para mitigar los efectos de las guerras arancelarias. Lejos de ser un detalle técnico, hoy son una herramienta estratégica en la competencia global. Las empresas buscan aprovecharlas para minimizar el impacto de los aranceles, mientras que los gobiernos las utilizan para proteger sus intereses comerciales. A medida que EEUU y otros países redefinen sus políticas comerciales, será esencial establecer mecanismos que proporcionen previsibilidad a los agentes económicos y fortalezcan un sistema comercial basado en normas claras y equitativas. La cooperación internacional sigue siendo crucial para la estabilidad y el crecimiento de la economía mundial. La guerra de aranceles ha demostrado que, aunque estos pueden ser útiles, su uso excesivo genera costos económicos, políticos y diplomáticos

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz