Seguritecnia 515

/ Septiembre-Octubre 2025 100 Opinión La protección contra incendios constituye un ámbito esencial para salvaguardar la seguridad de las personas, garantizar la continuidad de las operaciones industriales y preservar los recursos naturales. La experiencia demuestra que la diferencia entre un conato controlado y un incendio de grandes proporciones depende de la rapidez con la que se detecta el riesgo. Además, los primeros minutos resultan determinantes para contener la propagación y evitar consecuencias irreversibles, tanto a nivel humano como económico y ambiental. Durante décadas, los sistemas de detección convencionales han representado la primera línea de defensa. Detectores de humo, calor o gases son ampliamente utilizados en instalaciones industriales y edificios, proporcionando un nivel básico de seguridad. Sin embargo, existen entornos actuales que exigen mayor eficacia, especialmente en espacios ventilados como plataformas logísticas de gran volumen, plantas de reciclaje y gestión de residuos, infraestructuras energéticas, instalaciones petroquímicas o áreas industriales abiertas. La tecnología óptico-térmica En estos casos, la solución más adecuada es la tecnología óptico-térmica, una integración simultánea de imagen óptica en el espectro visible y radiometría infrarroja que ofrece una doble ventaja: la posibilidad de identificar visualmente indicios de humo o fuego y, al mismo tiempo, la capacidad de localizar puntos calientes invisibles al ojo humano. La fusión de ambos canales, gestionada mediante algoritmos de análisis avanzados, dota a sistemas como Bee2Fire de una capacidad de vigilancia muy superior a la de los dispositivos tradicionales. Este enfoque permite detectar focos incipientes a gran distancia, localizar con precisión anomalías térmicas, reducir de manera significativa las falsas alarmas y generar alertas en tiempo real que pueden integrarse con protocolos de emergencia o sistemas automáticos de extinción. La versatilidad de estos equipos, que ofrece Easy-Detect, los convierte en herramientas esenciales en distintos sectores industriales. En plantas de reciclaje y gestión de residuos, la monitorización continua de acopios de materiales combustibles como papel, plásticos, neumáticos o biomasa permite detectar puntos calientes antes de la ignición y evitar episodios de combustión espontánea. En la industria energética, la supervisión de subestaciones eléctricas, transformadores y equipos de generación añade un nivel de seguridad crítico, ya que una anomalía térmica no controlada puede derivar en fallos graves con gran impacto operativo y económico. En entornos logísticos, caracterizados por naves de gran volumen y alta rotación de mercancías, el sistema ofrece una cobertura amplia y precisa que supera con creces la eficacia de los detectores puntuales. Por su parte, en el ámbito químico y petroquímico, la capacidad radiométrica de las cámaras de Bee2Fire permite identificar fugas de gases licuados, como el amoníaco, gracias a las diferencias térmicas detectables en el espectro infrarrojo. De esta forma se refuerza la seguridad en instalaciones donde inflamabilidad y toxicidad representan riesgos adicionales. Equipos con IA Junto a estas aplicaciones ya consolidadas, Easy-Detect trabaja en ampliar su catálogo de productos con nuevos equipos basados en algoritmos de inteligencia artificial (IA) especializados en la detección de humo y llama. Este nuevo módulo, actualmente en fase de pruebas y validación en entornos reales, está diseñado para ampliar significativamente las capacidades de detección temprana. La identificación de humo en fases incipientes, incluso en espacios abiertos y ventiLa detección óptico-térmica en la PCI: Easy-Detect, innovación y evolución con Bee2Fire Juan Carlos Salgado Jefe de Producto de Easy-Detect

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