/ Septiembre-Octubre 2025 74 Central Receptora de Alarmas aún en desarrollo; pero su potencial es extraordinario, apunta a transformar radicalmente nuestra labor. Un ámbito avanzado reside en la reducción de las falsas alarmas y la predicción de eventos reales mediante algoritmos de análisis inteligente de vídeo, sensores y datos históricos. No solo disminuye el desgaste operativo y el consumo innecesario de recursos, sino que también permite priorizar incidencias con mayor probabilidad de ser reales optimizando la agilidad de respuesta. En cambio, la gestión operativa mediante IA todavía se encuentra en fase incipiente. A corto-medio plazo, la revolucionará a través de asistentes virtuales capaces de seguir protocolos establecidos. Además, incorporarán capacidades como la autenticación biométrica de voz, la detección de comportamientos inusuales, la videovigilancia en tiempo real y la comunicación multilingüe. En la seguridad de los sistemas aportará también un valor incalculable. La monitorización avanzada permitirá detectar y mitigar intentos de ciberataques, manipulación de dispositivos y anomalías de funcionamiento, reforzando la protección de la infraestructura. En definitiva, la IA no solo incrementará la eficiencia y precisión en la detección y gestión de incidentes, sino que también redefinirá el concepto mismo de seguridad, pasando de un modelo esencialmente reactivo a otro predictivo, autónomo y con capacidad de mejora constante. Todas estas ventajas conllevarán el desafío de una configuración precisa y una supervisión constante a fin de evitar filtrados excesivos. Otra tecnología también muy presente es la gestión en la nube. ¿Qué cambios ha supuesto esta tecnología para las CRA y cómo se benefician tanto proveedor como cliente? O.C.: La gestión en la nube representa, sin duda, el futuro de las CRA. Permite liberar cargas asociadas a recursos hardware, la instalación de complementos y la resolución de incompatibilidades entre fabricantes. En entornos complejos como el nuestro, donde operan múltiples sistemas y proveedores, esta tecnología simplifica notablemente el mantenimiento y reduce la necesidad de gestionar infraestructuras heterogéneas. No obstante, la migración a la nube puede resultar complicada para las CRA con un parque tecnológico antiguo, en las que la coexistencia de equipos y software heredados dificulta la transición. En cambio, las de nueva generación, concebidas ya para operar en entornos cloud, pueden beneficiarse de forma inmediata de sus ventajas operativas y estratégicas. Su uso aporta una mayor disponibilidad del servicio, acceso remoto a los sistemas, integración sencilla de dispositivos y plataformas, así como una experiencia más interactiva mediante notificaciones en tiempo real o supervisión desde aplicaciones móviles y portales web. Fachada de la sede de Grupo On Seguridad en Lugo. “La IA aplicada a las CRA está aún en desarrollo, pero su potencial transformará radicalmente nuestra labor”
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