/ Noviembre-Diciembre 2025 16 Hoy en día, todo el mundo es consciente de que la seguridad es una condición básica de cualquier Estado. Es un servicio público que la ciudadanía demanda, como la sanidad o la educación, sentando uno de los pilares para el desarrollo económico y social. En un mundo globalizado e interconectado como el actual, donde cada vez más se diluye la separación entre la vertiente interna y externa de la seguridad, la cooperación y la colaboración entre todos los operadores de la seguridad es la verdadera fórmula del éxito. En este contexto, la integración de esfuerzos de todos los operadores necesarios que conforman la seguridad pública, la defensa nacional y la acción exterior, junto con el apoyo de los servicios de inteligencia, bajo el más reciente y actualizado enfoque de la seguridad nacional, permiten a España contar con una arquitectura sólida de respuesta ante los complejos escenarios actuales. La Guardia Civil, como fuerza de seguridad de naturaleza militar, no solo se encuentra perfectamente alineada con este planteamiento, contribuyendo fuertemente en todas las vertientes de la seguridad nacional, sino que además su aportación es esencial, por su versatilidad y capacidad de adaptación. En este marco referido a la seguridad, es clave garantizar la estrecha cooperación entre todos los niveles de la Administración pública española, ya sea estatal, autonómica o local. Nuestro modelo policial actual, que en breve cumplirá su 40 aniversario, propugna precisamente esta concurrencia y participación en la seguridad, en un contexto de sana competencia y estímulo entre las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS), pero también de estrecha y leal colaboración y coordinación. La visión anterior estaría incompleta si no le añadimos la innegociable colaboración público-privada. La realidad actual viene marcada por la creciente e importante aportación privada a la seguridad, lo que, lejos de tener ninguna connotación parcial o sesgada, debe considerarse un auténtico valor añadido que amplía y mejora la respuesta. En este sentido, es necesario seguir avanzando en los mecanismos de coordinación y cooperación operativa entre las FCS y la seguridad privada. La Guardia Civil es muy consciente de esta necesidad, contando con el programa Coopera como marco general para articular los esfuerzos, sin olvidar otras facetas de colaboración sobre el terreno o en el marco de sus competencias específicas en el control de armas y explosivos, en la custodia de instalaciones de interés o en el control de la guardería rural. Como cierre a mis palabras, me gustaría resaltar que en la Guardia Civil somos conscientes y conocedores de nuestro papel como actor clave en la seguridad de España, por nuestras funciones estatutarias y capacidades, por nuestro despliegue en todo el territorio nacional y por nuestra vocación de contribuir a la acción exterior del Estado, más allá de nuestras fronteras. Pero, sobre todo, porque nuestro personal está comprometido, formado y especializado, auténtica seña de identidad de nuestro Cuerpo. En el fondo, nada nuevo para nosotros; llevamos más de 181 años de servicio ininterrumpido a la ciudadanía. En este largo periodo de la historia de España hemos demostrado nuestra gran capacidad de adaptación, nuestro esfuerzo permanente por la modernización y nuestro compromiso inquebrantable con la sociedad a la que servimos. Adaptación, modernización y un compromiso inquebrantable con la sociedad TENIENTE GENERAL MANUEL LLAMAS Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil 45ANIVERSARIO AUTORIDADES
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