/ Noviembre-Diciembre 2025 164 45ANIVERSARIO Desde su aparición en 1980, Seguritecnia ha sido más que una revista técnica. El sector de la Seguridad Privada, que comenzaba su andadura atomizado y disperso, con intereses contrapuestos en numerosas ocasiones, necesitaba un medio de prensa que diera visibilidad a sus avances; pero, sobre todo, necesitaba un referente que sirviera de aglutinante a las diferentes sensibilidades que iban conformando su naturaleza y su propia proyección. Así pues, Seguritecnia no se limitó a dar cuenta de los acontecimientos y novedades que se producían en el sector, sino que emprendió el camino de intervenir en la configuración misma del modelo de seguridad que se iba desarrollando en torno a los operadores privados. Más de 500 números, más de 50.000 páginas, cientos de conferencias, jornadas y congresos y un largo etcétera de actividades constituyeron otros tantos foros de debate que permitieron compartir ideas y experiencias para promover buenas prácticas y elevar la calidad de los servicios privados de seguridad. Tratando de inyectar estímulos al sector naciente, Seguritecnia instituyó los Trofeos Internacionales de la Seguridad que, en sus diferentes modalidades, vienen a premiar a las empresas, entidades, instituciones y profesionales del ámbito público y privado que se distinguen por sus buenas prácticas a lo largo de cada año. En la cúspide de estos premios se sitúa en los últimos años el Trofeo Ramón Borredá, que reconoce la labor de profesionales del sector de la seguridad (pública y privada) que destacan por sus valores éticos, su trayectoria profesional y su contribución a la seguridad en España. Desde esta visión de su ámbito objetivo, Seguritecnia acumuló a lo largo de sus años de servicio al sector un exacto conocimiento de su situación real, así como de sus fortalezas y debilidades. Consecuencia de este conocimiento y de su acción divulgativa fue, además de las sinergias generadas, la toma de conciencia general de la necesidad de perfeccionar el modelo de seguridad mediante la coordinación de esfuerzos de todos los actores concernidos. Nuestra revista siguió esta pauta de actuación durante más de 30 años con excelentes resultados, hasta que la tercera generación de la familia Borredá nos hicimos cargo de su dirección, con nuevas ideas, nuevos proyectos y fuerzas renovadas para ejecutarlos. El negocio de la comunicación seguía siendo prioritario, pero había que buscar la fórmula para aprovechar y potenciar el caudal de conocimiento acumulado y aplicarlo directamente a la mejora del sector desde los mismos parámetros de independencia, rigor y fiabilidad que nos legó mi abuelo, Ramón Borredá, fundador de Seguritecnia. Nace así la Fundación Borredá como entidad con vocación de servicio al supremo interés de la seguridad, en todos Por ANA BORREDÁ LA HUELLA DE
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