Detectives esenciales. La formación conjunta, el intercambio de buenas prácticas y una mayor comprensión del marco legal y operativo de cada profesión contribuirían a una colaboración más eficaz. En este sentido, las asociaciones profesionales y los colegios profesionales desempeñan un papel fundamental como interlocutores entre la investigación privada y las instituciones públicas. Cooperación inteligente En un entorno cada vez más complejo, donde las amenazas y los delitos adoptan formas sofisticadas, la cooperación inteligente entre actores públicos y privados se perfila como una oportunidad para reforzar la seguridad, la eficacia investigadora y la confianza en el sistema de justicia. En este marco, resulta esencial subrayar que el detective privado no puede ni debe estar supeditado al control operativo o funcional de la policía. La supervisión sobre su actividad debe limitarse al plano estrictamente administrativo y de garantía legal, evitando cualquier forma de dependencia jerárquica que desvirtúe la naturaleza de la investigación privada. Mientras que los cuerpos policiales actúan como funcionarios públicos, integrados en estructuras jerarquizadas y financiadas con recursos estatales, los detectives privados desarrollan su labor mayoritariamente como pequeños autónomos o empresas de reducida dimensión, asumiendo riesgos económicos y responsabilidades directas sobre su actividad. Esta diferencia estructural exige un enfoque flexible en los mecanismos de inspección y control. Un exceso de rigidez administrativa o una fiscalización desproporcionada puede afectar negativamente a la viabilidad del sector, limitando su capacidad operativa y su aportación al sistema de seguridad. Por otra parte, la inspección debe orientarse a garantizar la legalidad y la calidad profesional, no a restringir la iniciativa ni a asimilar al detective a un agente policial encubierto. Lejos de una relación de subordinación, la interacción entre detectives privados y cuerpos de seguridad debe basarse en el respeto mutuo y la complementariedad de funciones. Ambos colectivos comparten un objetivo común –la búsqueda de la verdad y la protección de derechos–, pero desde posiciones jurídicas, organizativas y económicas claramente diferenciadas. Reconocer esta dualidad es fundamental para avanzar hacia un modelo de colaboración equilibrado, eficaz y adaptado a la realidad del sector. Colaboración sectorial Desde la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, queremos agradecer a la Unidad Central de Seguridad Privada y, por consiguiente, a las distintas unidades territoriales, el trato que nos vienen dispensando en este año en el que celebramos el 25º aniversario de la fundación de la asociación, e instamos a seguir cooperando en este clima de fraternidad y entendimiento, que resultará muy beneficioso para la sociedad española en general. Como conclusión, cabe decir que la relación entre detectives privados y cuerpos de seguridad no debe entenderse como una competencia, sino como una complementariedad basada en el respeto mutuo y el cumplimiento estricto de la legalidad. La relación debe entenderse como una complementariedad basada en el respeto mutuo y el cumplimiento estricto de la legalidad / Enero-Febrero 2026 201
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