Seguritecnia 518

Opinión cesidad de detenerse frente a un terminal ni mantener posturas fijas. La privacidad bien diseñada no solo protege al usuario; también mejora su percepción del sistema y aumenta los niveles de adopción. Una consecuencia natural Una lectura equivocada del privacy by design es pensar que se trata de un enfoque costoso. Sin embargo, cuando la privacidad se integra de forma estructural, los beneficios operativos se multiplican. Este tipo de soluciones reduce la necesidad de desarrollar infraestructuras complejas, servidores de alta velocidad o terminales biométricos de elevado coste, ya que la verificación no depende de consultas a una base de datos remota, sino de un código dinámico generado en el móvil del usuario. Esto reduce drásticamente el coste de despliegue y mantenimiento de los sistemas de control de acceso, haciéndolos accesibles para organizaciones de todos los tamaños. Además, al minimizar el tratamiento de datos biométricos por parte de la organización, se simplifica el cumplimiento normativo y se reducen riesgos legales que, de materializarse, pueden acarrear sanciones significativas. El valor del rigor técnico Si bien el discurso de la privacidad es esencial, la adopción de tecnologías críticas como la biometría requiere un respaldo técnico verificable. Por ello, es importante que los potenciales interesados puedan confirmar que las soluciones cuentan con certificaciones bajo la ISO/ IEC 19795-2, que evalúa el rendimiento y fiabilidad de sistemas biométricos tanto en entornos controlados como en escenarios reales, o incluso el sometimiento de los algoritmos a estándares internacionales como los realizados por el NIST. Estas certificaciones aportan un grado adicional de confianza, particularmente para sectores regulados o instalaciones de alta seguridad donde la consistencia operativa es tan importante como la protección de datos. Por otro lado, la incorporación de tecnologías complementarias –como reconocimiento facial basado en deep learning o reconocimiento de palm-vein (más seguro que el típico palm print) sin contacto– amplía las posibilidades de configuración y permite combinar criterios de privacidad, seguridad y fluidez operativa en un mismo ecosistema tecnológico. El acceso físico se redefine Desde mi punto de vista, la transición hacia sistemas descentralizados y orientados al usuario refleja una tendencia más amplia en el ámbito de la seguridad: el desplazamiento desde modelos basados en la propiedad de la infraestructura hacia modelos centrados en la identidad y la confianza. En este escenario, la privacidad deja de ser un obstáculo y se convierte en un elemento diferenciador. Las organizaciones que adoptan este tipo de soluciones no solo reducen su exposición a riesgos, sino que también transmiten un mensaje claro a empleados, visitantes y clientes: la seguridad no se hace a costa de la privacidad, sino junto a ella. Ventaja competitiva real El futuro de la seguridad física no se decidirá únicamente por la precisión del reconocimiento biométrico ni por la velocidad de los accesos, sino por la capacidad de las soluciones para integrar protección, eficiencia y confianza en un mismo marco. El concepto privacy by design ya no es un requisito adicional: es el terreno sobre el que se construirá el próximo ciclo de innovación. Soluciones polivalentes y controladas por los usuarios demuestran que es posible combinar la máxima seguridad con el máximo respeto por los datos personales, y que hacerlo no solo mejora el cumplimiento normativo, sino que crea entornos más seguros, más eficientes y –sobre todo– más humanos. Si algo está claro es que la seguridad del futuro no será solo inteligente: será inteligente y respetuosa, porque solo así podrá ser realmente sostenible. 63 / Marzo-Abril 2026

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz