Seguritecnia 519

Seguridad en Grandes Eventos / Mayo-Junio 2026 19 para interpretar información compleja, priorizar riesgos y tomar decisiones rápidas. Además, el desarrollo y la formación en competencias digitales se ha vuelto imprescindible para garantizar la eficacia de los operativos en entornos híbridos, donde lo físico y lo digital se solapan continuamente. Ejemplos claros La experiencia acumulada en eventos nacionales e internacionales, tanto del mundo deportivo como cultural, ofrece ejemplos claros de esta complejidad. Durante el Mutua Madrid Open 2026, que reúne a más de 380.000 asistentes anualmente, Prosegur Security desplegó diariamente 300 profesionales de seguridad apoyados por robótica avanzada, incluyendo robots cuadrúpedos y humanoides que supervisan áreas críticas y amplifican la capacidad de vigilancia de los equipos humanos. Durante la final de la Copa del Rey 2026, en el Estadio de La Cartuja con más de 70.000 espectadores, se desplegaron más de 850 efectivos de la compañía, coordinando vigilancia y trabajando junto a cuerpos de seguridad del Estado, combinando control de accesos, supervisión de áreas estratégicas y el uso de perros detectores de explosivos y drogas. Lo mismo ocurre a nivel internacional, donde se han gestionado partidos, festivales u otro tipo de eventos en ciudades como Lisboa, Sao Paulo, Buenos Aires o Bogotá. Estas experiencias reflejan cómo la Seguridad Híbrida permite adaptar los recursos y tecnologías a cada escenario, considerando la magnitud del público, la importancia del evento y los riesgos específicos del entorno. Formación y especialización Otro elemento clave es el impulso a la formación y especialización del vigilante de seguridad. En la transición hacia modelos híbridos, estos profesionales han reforzado su papel como gestores activos del riesgo, capaces de interpretar información compleja y tomar decisiones críticas para garantizar entornos más seguros. La formación continua y la especialización, apoyadas en instalaciones como el Centro Nacional de Formación de Prosegur, que el año pasado y tras cuatro décadas de trabajo llegó a la cifra de 400.000 alumnos instruidos, aseguran que cada integrante del operativo pueda actuar de manera responsable y coordinada, generando confianza tanto en los organizadores como en los asistentes. Como hemos mencionado antes, la tecnología complementa estas capacidades humanas mediante dispositivos de videovigilancia, control de accesos, sensores inteligentes, herramientas de análisis predictivo o uso de drones. La robótica avanzada permite extender la vigilancia en áreas de difícil acceso y ofrece soporte adicional a los equipos sobre el terreno. Estas soluciones potencian su capacidad de observación, coordinación y respuesta, incrementando la seguridad global en cualquier entorno. La coordinación con fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia añade otra capa crítica. Los operativos deben integrarse con planes locales y nacionales, garantizando la gestión de multitudes, la protección de infraestructuras críticas y la respuesta a incidentes médicos o de evacuación. Esto refuerza la necesidad de un modelo flexible y evolutivo, capaz de adaptarse a distintos escenarios y contextos culturales y regulatorios. Este año, coincidiendo con el 50º aniversario de Prosegur, se pone de relieve cómo la trayectoria de la compañía refleja la evolución del sector de la seguridad hacia la integración de capacidades humanas y tecnológicas. En definitiva, los retos de seguridad actuales requieren un enfoque integral que combine experiencia humana, innovación tecnológica y análisis de datos, no solo para proteger a las personas en eventos concretos, sino para contribuir a un entorno más seguro y resiliente a nivel global. La Seguridad Híbrida, apoyada en profesionales especializados y herramientas avanzadas, representa un modelo adaptable, fiable y sostenible que ayuda a construir un mundo más seguro y preparado ante cualquier tipo de amenaza.

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