Seguritecnia 520

Entrevista embargo, todavía nos falta mucho por hacer en el resto de las seguridades, en lo que la Fundación Borredá llama seguridad civil, donde hay un gap importante. Sobre todo, porque las empresas no siempre tienen un director de seguridad y esas funciones recaen en alguien dentro de la organización que necesita apoyo. Todavía tenemos mucho espacio en esa capacidad de influir dentro de las decisiones de seguridad en estos casos. Además, ¿demanda el mercado suficiente ingeniería de seguridad? La respuesta es que no. Por tanto, sí tenemos reconocimiento y sí se conoce la figura del ingeniero de seguridad, porque además es necesaria, pero cuando salimos del ámbito de la seguridad privada y vamos al ámbito de la seguridad civil, todavía falta reconocimiento. Si bien, es un reconocimiento que también tenemos que aprender a ganárnoslo nosotros. De hecho, el valor de un ingeniero se da en varias fases dentro del ciclo de la seguridad en los clientes: en una previa de identificar necesidades, donde identificas las necesidades y las medidas; otra fase de planificación técnica; otra de diseño o de proyecto de seguridad; y otra que tiene que ver con la propia implantación del sistema. El ingeniero de seguridad puede participar en esos cuatro ciclos, pero en lo que es la seguridad civil solamente está reconocido en la fase técnica. Es decir, “yo quiero un proyecto que tenga cámaras aquí, cámaras aquí, cámaras allí”, dicho de forma tosca. Pero la pregunta es: ¿por qué necesito esas cámaras?, ¿por qué en esa posición?, ¿cuáles son las prestaciones? ¿Cómo tiene que evolucionar la figura profesional del ingeniero de seguridad en un escenario tan dinámico en cuanto a la evolución de las amenazas y al desarrollo tecnológico? Creo que el ingeniero, en realidad, ha de aprovechar las oportunidades que tenga por delante. Esto significa que su desarrollo y especialización van a ir en función de los proyectos que realice y del rol que tenga que cubrir en la posición en que esté contratado. Es decir, tenemos ingenieros que se dedican al área de seguridad dentro de los propios clientes, otros que trabajan dentro de fabricantes, diseñando productos, otros que trabajan en empresas instaladoras, etcétera. Y dentro de esa matriz, además, tenemos especializaciones: unos se especializan más en control de accesos, otros más en vídeo... Por tanto, no hay un camino único, sino que lo normal es que el ingeniero busque la manera de mejorar su propia formación. Hay tres caminos para conseguirlo. Por un lado, los propios proyectos. El ingeniero es muy autodidacta y extrae muchas lecciones aprendidas de sus proyectos. Por tanto, cuantos más proyectos haga, más lecciones aprendidas tendrá. Por otro lado, a través de los propios fabricantes. Los fabricantes compiten por tener la mejor tecnología o la tecnología con las mejores prestaciones. Entonces, es evidente que la formación de la mano del producto que estés utilizando, del fabricante que la desarrolla o del cliente que la utiliza, es fundamental. Los centros de formación. Aquí entran los centros de formación con estudios más cortos y los centros que tienen estudios más largos, como puede ser un máster, especializaciones, etcétera. ¿Cómo ha de abordar el ingeniero de seguridad la utilización de la inteligencia artificial (IA) en sus proyectos que realiza para terceros? La IA no va a parar; el mercado va hacia allí. Hace 10 años podrías tener dudas, pero hoy es impensable creer que no va a tener impacto. En el caso del ingeniero, las empresas buscan que el profesional sea más productivo y eficiente con la IA; por lo tanto, el ingeniero va a buscar apoyarse en esta tecnología. La IA se puede aplicar a muchas cosas: en la redacción de un proyecto, para resolver dudas técnicas, te ayuda a llegar más rápido donde antes te costaba más tiempo… Hay otro punto de vista interesante, que es la complejidad que existe hoy en día en los proyectos, que es tan amplia que la IA te puede ayudar en cosas tan sencillas como un brainstorming para, después, tomar tus propias decisiones y ver cómo enfocar un asunto. También es muy útil para hacer cálculos complejos rápidamente que antes te llevaban más tiempo… Pero evidentemente tienes que tener el conocimiento para saber qué es correcto y saber que las respuestas de la IA son coherentes. ¿Llegaremos al punto de que la inteligencia artificial haga el proyecto completo? Sí. ¿Qué falta? Probablemente, datos estructurados que seamos capaces de procesar para que la IA, a partir de esos datos, genere proyectos básicos. ¿Eso es malo? Eso no es malo. ¿Nos va a quitar el trabajo? No nos va a quitar el trabajo, nos “En el ámbito corporativo, el principal reto de la seguridad es influir. Tenemos que ser proactivos y hacer que se nos escuche” / Julio-Agosto 2026 37

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