/ Julio-Agosto 2026 46 Protección contra Incendios Algunos de los retos más relevantes a los que se enfrenta el sector de la protección contra incendios (PCI) están relacionados con la transición energética y los nuevos modelos de sostenibilidad. Las instalaciones fotovoltaicas sobre cubiertas industriales, los sistemas de almacenamiento energético basados en baterías de litio o las plantas de tratamiento y valorización de residuos son ejemplos de actividades que ya forman parte habitual de nuestro entorno. Por ello, debemos preguntarnos si nuestra capacidad para comprender, evaluar y gestionar los nuevos riesgos asociados está evolucionando al mismo ritmo que la transformación tecnológica. Conocimiento y soluciones La PCI ha evolucionado históricamente a partir de las lecciones aprendidas. Muchos de los requisitos constructivos, sistemas de protección y procedimientos que hoy consideramos habituales son el resultado de décadas de experiencia acumulada, investigaciones técnicas y análisis de incendios reales. Pero la velocidad de implantación de algunas de las tecnologías vinculadas a la transición energética está reduciendo significativamente los tiempos de este proceso. La generación fotovoltaica, el almacenamiento energético mediante baterías o los nuevos modelos de gestión de residuos han experimentado una expansión extraordinaria en muy pocos años. La consecuencia es que, en determinados ámbitos, la experiencia disponible todavía resulta limitada en comparación con el ritmo de implantación de estas soluciones. La reglamentación y las normas técnicas se enfrentan así a una dificultad inherente a su propia naturaleza: para regular adecuadamente un riesgo es necesario comprenderlo previamente, y ese conocimiento requiere tiempo, investigación y experiencia acumulada. No se trata de una crítica al marco normativo, sino de una realidad inherente a cualquier proceso de innovación. El desafío consiste en gestionar de forma prudente los riesgos que ya están presentes mientras se continúa avanzando en la generación de conocimiento y el desarrollo de soluciones eficaces para afrontarlos. Cubiertas fotovoltaicas En el caso de las instalaciones fotovoltaicas sobre cubiertas industriales, miles de edificios han incorporado sistemas de generación eléctrica en superficies que tradicionalmente desempeñaban una función esencialmente pasiva: proteger el interior frente a las condiciones ambientales exteriores. Esta evolución aporta beneficios desde el punto de vista energético, pero introduce nuevas consideraciones en materia de PCI. Las cubiertas pasan a albergar equipos eléctricos, cableado y dispositivos electrónicos que pueden actuar como potenciales focos de ignición. Además, estas instalaciones suelen ubicarse en zonas donde la detección precoz resulta compleja y donde la intervención durante las primeras fases del incendio presenta dificultades evidentes. Como consecuencia, un incendio que inicialmente se desarrolla en el exterior del edificio puede alcanzar una extensión significativa antes de ser detectado o atacado, favoreciendo tanto la propagación sobre la propia cubierta como la posible transmisión hacia el interior de la edificación a través de elementos constructivos o penetraciones de instalaciones. Baterías de litio Si las instalaciones fotovoltaicas han transformado la forma de generar energía, las baterías de litio están modificando la forma de almacenarla. En pocos años, estos dispositivos han pasado de estar presentes en equipos electrónicos de pequeño tamaño a formar parte de vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento estacionario y multitud de aplicaciones industriales y domésticas. La protección contra incendios frente a los nuevos modelos de sostenibilidad Miguel Vidueira Penín Director Técnico de Cepreven
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