/ Julio-Agosto 2026 52 Protección contra Incendios Cada verano vuelve a recordarnos que los incendios continúan siendo uno de los principales desafíos para la protección de personas y bienes. El aumento de las temperaturas y la intensa actividad en espacios de pública concurrencia, como hoteles, complejos turísticos o grandes eventos, elevan las exigencias sobre los sistemas de seguridad y ponen de relieve una necesidad cada vez más evidente: ya no es suficiente con reaccionar cuando ocurre una emergencia; la clave está en anticiparse. Esta realidad está impulsando una profunda transformación en la industria de la seguridad. La complejidad creciente de los riesgos, unida a los avances tecnológicos de los últimos años, está dando paso a modelos de protección más inteligentes, conectados y capaces de adaptarse a entornos cada vez más dinámicos. Una visión que estuvo muy presente en el reciente Summer Summit de la Asociación Española de empresas de Seguridad (AES), celebrado el pasado 25 de junio, donde empresas, expertos e instituciones coincidieron en una idea común: mejorar la protección pasa por mejorar la gestión del riesgo. Durante años, la gestión de las alarmas se ha basado principalmente en el tipo de señal recibida (incendio, intrusión, atraco, emergencia sanitaria, etc.). Sin embargo, la realidad actual exige ir un paso más allá. No todos los incidentes presentan el mismo nivel de criticidad ni requieren la misma respuesta. Un incendio en un hotel, un hospital, un almacén de material peligroso o un recinto con gran afluencia de personas implica unas necesidades operativas muy diferentes a las de otros entornos. Por eso, uno de los cambios de paradigma que hoy impulsa el sector consiste en priorizar el nivel de riesgo del incidente y su posible impacto sobre las personas, los bienes, el entorno y la continuidad de la actividad. Avance tecnológico Esta forma de entender la seguridad requiere apoyarse cada vez más en la tecnología. La inteligencia artificial (IA) y la analítica avanzada están transformando progresivamente la forma en que se gestionan las incidencias. Su valor no reside únicamente en automatizar procesos, sino en aportar mayor capacidad de análisis y apoyo en la toma de decisiones. Gracias al análisis de patrones, del comportamiento de los dispositivos y del contexto operativo, hoy es posible, desde la central receptora de alarmas (CRA), claAnticiparse al riesgo: así evoluciona la seguridad contra incendios José Ignacio Jiménez del Castillo Director de Relaciones Institucionales de Verisure España y coordinador del área de CRA de la Asociación Española de empresas de Seguridad (AES)
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