Seguritecnia 361

SEGURITECNIA Febrero 2010 199 Sexto sentido Basar el trabajo en unos procedimien- tos generales es lo más importante -in- sisto, sea el área que sea-, porque lo que tratan esos procedimientos es de unificar; es decir, asegurar unos mínimos a par- tir de los cuales la gente trabaja mejor. Es importante difundir -lo que hablábamos antes- esa cultura o esa política de la em- presa, y que llegue a cualquier área. - Como portavoz de esos criterios, ¿qué obstáculos se puede encontrar? Si la dirección general te apoya, los obs- táculos desaparecen, porque todo el mundo entiende que es importante para la empresa, y que no es algo aislado de una persona, un departamento o un área, sino que es la difusión de una política. Siempre he intentado que la gente pri- mero te cuente cómo trabaja, para des- pués intentar ajustar ese trabajo a un nexo común. - Aunque cada día son más las mujeres que se unen a este sector, ¿a qué achaca la minoría aplastante de féminas? Todavía queda mucho. Partiendo del ni- vel del vigilante, el escolta o el guarda de campo, cualquiera de las figuras que con- templa la Ley de Seguridad Privada a nivel operativo, en las que se tiene que trabajar tantas horas, a turnos, en determindas con- diciones, hace que sea muy difícil compati- ha realizado. ¿Cree que le ha permitido construirse una visión diferente en su desempeño profesional? La formación me ha permitido conseguir una visión no solo ceñida al sector de la Seguridad, sino enfocada a otros aspectos que antes en el sector no se habían con- templado: la seguridad informática, la cul- tura como base de todo... La cultura en la empresa es igual que la cultura en un país. Se crea una cultura y eso es lo que hay que difundir. Esa ha sidomi granmisión a todos los niveles. Siempre he intentado difundir “cultura” a todo el organismo de una em- presa, cosa que a veces es compleja. - Y esa filosofía que usted practica se impregnará en la organización... Soy el nexo de unión entre todas las par- tes de la organización. Es cierto que des- empeño esa figura, porque llevo muchos años en la casa, porque he construido muchas cosas dentro de ella y porque co- nozco un poco todo; ahora somos muy grandes, pero hemos sido también muy pequeñitos... Creo que la huella que he dejado ha sido trabajo, mucho trabajo, pero no in- teresado, sino bajo la idea de construir; y nunca hemos tenido, no voy a decir im- pedimentos, sino barreras para iniciar algo nuevo. En Ombuds, siempre hemos sido una empresa muy abierta y, cuando ha surgido algo nuevo, hemos dicho “¿y por qué no?”. Ese análisis, esa actitud de decir “sí se puede hacer”, ha sido la huella en mi trabajo diario. - Respecto a su trayectoria profesional, es impresionante ver cómo ha combi- nado su desarrollo en distintas áreas (informática, seguridad, calidad, for- mación, selección, medio ambiente…), cómo las ha ligado en las compañías por las que ha pasado y cómo las ha di- fundido. ¿Cómo puede abarcar tanto? No es que yo sea una superwoman , lo que sí es cierto es que tengo una visión diferente al resto de la empresa, porque mi papel trata de unificar criterios, sea el área que sea (administración, calidad, me- dio ambiente, seguridad informática, pro- piamente seguridad -nuestro sistema de producción es seguridad-...). bilizarlo con una familia. En España, en los últimos 15 ó 20 años, la mujer ha encon- trado ya una posición en otras áreas mu- cho más destacada que en seguridad. Eso ha hecho que la mujer no se plantee la se- guridad para encontrar trabajo. Por supuesto que hay mujeres en nues- tro sector muy profesionales, pero es ex- traño todavía: sigue chocando ver una buena escolta o una buena vigilante o una directora o jefa de seguridad. Somos muy poquitas, seremos un 13 ó un 15 por ciento del personal del sector... - ¿Cuál es, en su opinión, el nexo de unión entre las diversas seguridades (fí- sica, de la información, laboral…), y qué piensa sobre la convergencia? Existe la seguridad integral, lo que pasa es que, en España, todavía hay determinadas áreas sobre las que se está empezando a tener conciencia de que son necesarias. Hace unos años, la prevención de riesgos laborales era impensable, como que pu- diéramos tener claro que ya no se puede entrar en una obra sin un caso, por ejem- plo, que hay que llevar arnés, ropa de se- guridad... Eso está ya extinguido. En segu- ridad física hubo un boom con las instala- ciones en viviendas y en locales, y ya todo el mundo tiene su alarma. Creo que donde queda más por hacer todavía es en la seguridad de la informa- Como gran conversadora que es, a Concepción Fernández le gusta tratar todos y cada uno de los temas que se le presentan. Con palabras meditadas, aborda sus reflexiones sobre el sector.

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