Seguritecnia 391

56 SEGURITECNIA Noviembre 2012 Opinión extranjeros. Inaugurado en 2009, es un magnifico lugar con todas las comodi- dades y atrincherado como si fuese un hotel de cinco estrellas dentro de una base militar. Después de registrarme en recepción como en cualquier hotel del mundo, ya he llegado a mi destino. Ahora puedo descansar unas horas hasta mañana a primera hora cuando dé comienzo la conferencia internacional sobre inteli- gencia. No es la primera que organiza este país, pero sí es la primera en la ca- pital, Estambul, desde que se creó el Centro para el Estudio de la Inteligencia. En palabras de su director, “esta reunión será mucho más formal que la de 2007 (Ankara)”. Estoy seguro de ello, ya que entre los asistentes se encuentran el propio director de la academia de po- licía, el gobernador de Estambul, el jefe operativo de la policía de Estambul y, el último día, el propio director de la inteli- gencia turca y el ministro del Interior del país. Está claro que no es una conferen- cia cualquiera. Tren de la democracia Ya descansando en mi ha- bitación, una pregunta me ronda la cabeza mientras voy quedándome dormido. ¿Por qué un país como Tur- quía dedica tantos esfuerzos a escuchar el punto de vista de académicos occidenta- les? La respuesta no la en- contraría hasta el último día cuando la reunión ya estaba terminando. Turquía está ha- ciendo un impor tante tra- bajo para subirse al tren de la democracia, y para ello necesitan acercarse a pun- tos de vista más occidenta- les en todos los campos. En materias de seguridad na- cional también. Pero ésta no es la única razón, Turquía es un país muy sensible con el tema del terrorismo y es muy consciente de que la confi- D espués de algo más de tres horas de vuelo, aterrizo en el aeropuerto de Estambul, compro mi visado de entrada en el país en una ventanilla al lado de las cabinas de inmigración y espero paciente mi turno para entrar en Turquía. Es curioso, hoy parece que hay más colas que otras veces y he tenido la “mala suerte” o la poca vista de ponerme detrás de una familia numerosa de curdos al intentar alejarme de la jauría de turistas, lo que me asegura que mi fila irá más despa- cio. Al cabo de unos minutos de in- decisión decido cambiarme y acto se- guido uno de los policías recrimina mi conducta, poco hay que contestarle mas que señalarle la fila. Una vez finalizado el trámite del con- trol del pasaporte un coche me espera en la puerta. Es Kovak, mi chofer y mi guía por los días que esté en Estam- bul. Kovak es un chico joven y con cara de espabilado; me encanta ese tipo de personas, sobre todo en países donde la picardía te puede ahorrar tiempo y dinero. Mi vuelo llevaba bastante retraso; se- gún la azafata de tierra, debido al gran tráfico que tiene el aeropuerto de Es- tambul (el argumento no me parece muy consistente, pero no me dio otro). Esto hace que ya sea tarde cuando con el utilitario rojo llegamos a la entrada de la academia de policía. Allí, extrañado al ver el coche, nos recibe un jovencí- simo cadete que enseguida nos abre la puerta al ver a Kovak. A los pocos me- tros, otra barrera nos hace detener el vehículo e inmediatamente después afrontamos una pendiente tremenda- mente pronunciada que nos conduce a nuestro destino, el centro de conferen- cias de la policía nacional turca. Este lugar hace las veces de centro de convenciones para las conferencias, encuentros y actos en materia de se- guridad nacional a los cuales se invita a Turquía está haciendo un importante trabajo para subirse al tren de la democracia, y para ello necesitan acercarse a puntos de vista más occidentales en todos los campos Al otro lado de la puerta Gustavo Díaz Matey Investigador Senior de UNISCI y miembro del consejo editorial de International Journal of Intell and Counterintell

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz