Seguritecnia 391

58 SEGURITECNIA Noviembre 2012 Opinión todas, los debates artificiales respecto a la figura del director de Seguridad. El artículo venía a colación de un pro- nunciamiento técnico que realizaba la Unidad Central de Seguridad Privada. Ha- cía referencia a una contradicción de nor- mativa en dicho documento. Se me an- toja irónico que la propia Unidad Central de Seguridad Privada entienda la norma- tiva a su manera y según conveniencia, pero me asusta que estas incoherencias nos impidan a las nuevas generaciones sumergirnos de lleno en la ardua tarea de dar continuidad a la labor que exper- tos del sector han venido realizando a lo largo de los años; profesionales que cuen- tan con toda mi admiración y que son un ejemplo de rigor y profesionalidad. Abrir caminos Al presentar el currículum vítae en cual- quier empresa nos encontramos con la “barrera” infranqueable de la experiencia. Cinco años de experiencia, nos piden; pero, ¿cómo adquirir dicha experiencia si nadie nos contrata? ¿Por qué en el mo- delo formativo no se incluyen prácticas en empresas que puedan abrir caminos a las nuevas generaciones? Desde el respeto, observo que hay profesionales en departamentos de Se- guridad que se han acomodado tanto al puesto y el peso de los años es tal que nada les conmueve ya, que no hay mo- tivación alguna que les impulse a unirse a esa lucha constante por cumplir la ley. Estamos en pañales, afirman algunos profesionales; dennos la mano, señores, y hagamos todos un esfuerzo colectivo para dignificar la figura del director de Seguridad. Es por eso que desde aquí solicito que nos dejen paso, que se abran ca- minos, que se nos apoye para demos- trar que somos una cosecha genera- cional aunada en aras de la búsqueda de la unión del sector. Permítannos po- ner en práctica nuestras ideas, luchar por el cumplimiento de la ley, recupe- rar el entusiasmo que antaño vivía el sector. Queremos ejercer de una ma- nera inteligente la profesión, con entu- siasmo, rigor, profesionalidad e ilusión. Siguiendo las enseñanzas de un apa- sionado de la seguridad, quiero mante- ner la fórmula siguiente que hice propia: “Seguridad=Mentalidad+Actitud, siendo la Mentalidad una constante con valor fijo y la Actitud una variable compuesta por el entusiasmo, la entrega, la queren- cia por los retos, la formación, la mejora continua y la voluntad de servicio”. No necesitamos supermanes en este sector, hacen falta personas ágiles de pensamiento y resolutivas. Hay que apostar por la formación profesional uni- versitaria y por las nuevas tecnologías para triunfar y continuar con la labor de la lucha constante en aras de un colec- tivo que crece a la par que la Seguri- dad Pública; demostrando la realidad de aquellas palabras de un gran maestro: “La Ley debe ser el punto de partida, no el punto de llegada”. S S e me hace difícil definir la figura del director de Seguridad desde mi condición de profesional no- vel, recién habilitado: Experto en Ges- tión Preventiva, Investigación y Direc- ción de Seguridad por la Universidad de Santiago de Compostela (400 horas). Analizando el nombre del curso, asusta un poco, ‘experto’ que ‘previene’ y que, además, ‘investiga’ y ‘dirige’. Hemos te- nido para ello los mejores profesionales del sector, que han aportado a nuestro estudio conocimiento, ganas, agallas, ga- rra, ilusión, entusiasmo, rigor… Días atrás leí algo que me alteró y me pareció bastante cruel para las nuevas ge- neraciones del sector. Por eso he decidido dar mi opinión y plasmar con criterios propios y sin complejo alguno las inquie- tudes que nos rodean al finalizar la forma- ción como directores de Seguridad. El artículo en sí decía: “Nos encontra- mos en un momento en el que estamos pagando el precio de un modelo forma- tivo de directores de Seguridad muy po- bre y exigente, y en el que se han adqui- rido pocos conocimientos normativos y técnicos, lo que proporciona una cose- cha de profesionales poco formados y faltos de capacidades y técnicas para el desarrollo de una profesión cada día más exigente”. Señores míos, la formación no es la adecuada porque se nos enseña so- lamente un poco de cada cosa. Sabemos un poco de todo y un mucho de nada, ciertamente; pero desde luego que las nuevas generaciones salen al mundo profesional de este sector mucho más formadas que las anteriores. Cojea la de- finición de la figura del director de Segu- ridad porque falla el modelo formativo. Se hace necesaria una reforma legislativa que subsane estas carencias y que nos habilite para afrontar los nuevos escena- rios que se están gestando en materia de seguridad, y zanjar así, de una vez por María Delgado Quintas / Directora de Seguridad Breve reflexión acerca de la seguridad desde el punto de vista de la nueva cosecha formativa Solicito que se nos apoye para demostrar que somos una cosecha generacional aunada en aras de la búsqueda de la unión del sector

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