Seguritecnia 513

/ Mayo-Junio 2025 14 Entrevista cer norma lo que es normal, porque las policías locales trabajamos en un marco de inseguridad jurídica muy elevado. Lo digo porque hay ciertas funciones que están singularizadas en alguno de los cuerpos y eso provoca una detracción de efectivos para hacer frente a competencias compartidas. Es el caso de la seguridad ciudadana. En Madrid, la Policía Municipal saca más patrullas a la calle que la Policía Nacional, pero eso no quiere decir que yo distribuya mejor el trabajo, sino que el marco de competencias que tienen ellos hace que detraigan efectivos para otras cosas. No es que haya espacios desatendidos, sino que son compartidos e implican una corresponsabilidad. Si hay una corresponsabilidad funcional, normal, habitual, cotidiana, diaria, pero no tiene un sustento normativo, se crea cierta inseguridad jurídica. Por ejemplo, en Madrid son innumerables las concentraciones o manifestaciones, y nuestros hermanos de la Policía Nacional no pueden dar cobertura a todos los espacios públicos. En esos casos, nos tenemos que hacer cargo nosotros, si bien la ley dice simplemente que las policías locales “colaboraremos” en el mantenimiento del orden; pero colaborar no es tutelar. Por eso decía que es necesario intentar hacer norma lo que, de hecho, es cotidiano. Usted se ha pronunciado en diversas ocasiones sobre esa necesidad de cambiar la legislación sobre FCSE y seguridad ciudadana. Además de lo que acaba de comentar, ¿en qué otros aspectos deberían variar el modelo en relación con las policías locales? En 1982, las policías municipales teníamos mucha menos capacitación e integración en el sistema público de seguridad; pero la demanda ciudadana ha provocado que nos hayamos tenido que llevar a cabo tres funciones: prevenir, para intentar ejercer una función disuasoria; reaccionar, porque tenemos operadores visualizando cámaras y, ante cualquier necesidad, puede focalizar las cámaras y ejecutar una acción si sucede un hecho; y esclarecer hechos delictivos a través de la investigación. En relación con los drones, dado que no somos capaces de quebrar la tasa de reposición con la incorporación de más agentes, la tecnología de visualización en espacio aéreo nos permite mover a los efectivos en función de las imágenes que nos llegan. Esto, por ejemplo, es muy útil en situaciones donde hay una gran multitud, porque nos permite economizar el porcentaje de efectivos que destinamos. Como todas las policías, y en los municipios todavía más, estamos muy vinculados a las emergencias, y los drones también nos son muy útiles en estos casos. ¿Cómo definiría la colaboración de la Policía Municipal de Madrid con otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS)? Las relaciones han sido, son y serán excelentes. Sin embargo, tenemos que haintegración de la información, poco gobierno del dato y poca accesibilidad tecnológica, a conseguir la figura del “policía conectado”. Esto es, que todos y cada uno de los agentes puedan ejercer sus funciones (sancionadoras, videográficas, de información…) a través de un sistema de información, para lo cual llevarían como soporte un repositorio de información integrado que permita gobernar el dato y aprovechar la inteligencia artificial para hacer la prospectiva que necesiten. También estamos avanzando con el aporte de la tecnología grupal que se encuentra en los drones, en el circuito cerrado de seguridad (CCTV) desplegado en vía pública, en los vehículos policiales o en las cámaras de los propios agentes cuando van dotados del DEC. ¿En qué van a consistir, concretamente, estos últimos proyectos que comenta? En lo que se refiere a las cámaras de seguridad en vía pública, contamos con un sistema que nos permite establecer el marco geográfico donde sería bueno instalar cámaras a partir de los datos objetivos de inseguridad en determinadas zonas de la ciudad. Este CCTV permite

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