/ Mayo-Junio 2025 84 Opinión La metodología prestacional permite diseñar soluciones adaptadas a las características particulares de cada edificio más allá de las limitaciones reglamentadas. Sin embargo, esta libertad de diseño debe ir acompañada de una rigurosa selección de los escenarios, de los criterios de evaluación y de los métodos de ingeniería que aseguren un nivel de seguridad, al menos, equivalente al que garantizan las soluciones prescriptivas. Normas prestacionales a) ISO 16733-1:2017 (Selección de escenarios): Diferentes focos o intensidades de incendio, desde fuegos incipientes que se controlan con pocos rociadores hasta hipotéticos fuegos de gran potencia y en ubicaciones distintas. Condiciones especiales que pueden derivar en incendios atípicos o más severos o de consecuencias peores (acciones externas como terremotos, vandalismo o clima extremo, interacción con los ocupantes). Fiabilidad y disponibilidad de los sistemas de protección contra incendios (sistemas de rociadores que no operan, puertas cortafuegos que permanecen abiertas, fallos eléctricos en la extracción de humos, etc.). Matrices de clasificación de riesgo que ayudan a priorizar y justificar la inclusión o exclusión de determinados escenarios en el análisis. b) ISO 23932-1:2017 (Metodología): Probabilidad de ocurrencia de cada escenario, no únicamente su severidad. Factores de seguridad adicionales para compensar las incertidumbres inherentes a cualquier modelo computacional o simplificación analítica. En la práctica, no basta con simular un único “peor caso”; es esencial justificar por qué se descartan ciertos escenarios y por qué otros, en apariencia menos frecuentes, pero con consecuencias muy dañinas, deben ser analizados. Seguridad equivalente Las soluciones prestacionales se admiten con la condición de que el nivel de seguridad alcanzado sea equivalente. Esto solo puede demostrarse por comparación, sea de la solución en su conjunto con otra que sí cumpla con la reglamentación (método comparativo), o sea comparándola con criterios prestacionales mínimos (método absoluto). Se han establecido algunos criterios basándose en la seguridad de los ocupantes, como la máxima temperatura, radiación térmica o toxicidad por humos, pero existen otros indicadores o parámetros que también están relacionados con la seguridad. Por ejemplo, que el nivel de radiación térmica no conduzca a una combustión generalizada o que el daño estructural no pueda provocar el colapso durante la evacuación ni perjudicar a vecinos. ¿Existen otros criterios que deban contemplarse? Por ejemplo, la norma UNE 23585 restringe a 5 m/s la velocidad del aire en vías de evacuación, y la norma UNE EN 12101-6 limita a 60 Pa la sobrepresión y 100 N la fuerza para abrir puertas. Naturalmente, también debe considerarse, sobre todo, si hay sistemas de ventilación mecánica. Y ¿qué decir del “fuego bajo” y “fuego alto” para un sistema de extracción de humos según la UNE 23585? A menudo, los estudios prestacionales se centran en el fuego controlado rápidamente por pocos rociadores, deteniendo la curva de potencia calorífica en cuanto se activa el primer o el tercer rociador. Sin embargo, ¿qué pasa si el incendio crece hasta un nivel que exige la activación de tantos rociadores como el área de operación de diseño? Algo similar ocurre cuando no hay rociadores. El fuego alto se ha de considerar también si puede haber afectación estructural. Diseño prestacional para seguridad contra incendios Javier Querol Director técnico de Pefipresa
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