Seguritecnia 514

/ Julio-Agosto 2025 62 Opinión de flotas mixtas, es decir, tanto eléctricos como de combustión, no exclusivamente los primeros. También se hace necesaria la instalación de generadores o de grupos electrógenos de emergencia adaptados para la carga, o bien las estaciones de carga con estos generadores de emergencia. Todo esto sería estéril si no se desarrollan e implementan planes de contingencia que garanticen la movilidad de los equipos y vehículos de rescate. 5. Fallo en los sistemas SCADA3 y su impacto en la seguridad. Los sistemas SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition) son fundamentales para la gestión y supervisión de infraestructuras críticas. Durante el blackout, la interrupción de estos sistemas impidió la monitorización y control remoto de múltiples instalaciones, lo que agravó la situación vivida. Es importante abogar por la implementación de protocolos de seguridad reforzados en sistemas SCADA para evitar fallos en cascada, así como desarrollar e implementar sistemas de respaldo energético específicos para SCADA, con te inadvertida, pero que traemos a esta publicación para expertos con el objetivo de buscar las adecuadas respuestas para que no vuelva a suceder. Podrían considerarse la implementación de sistemas de respaldo eléctrico y ciberseguridad en servidores de Cometa, así como el uso de redes de comunicación de emergencia TETRA para asegurar la respuesta inmediata. No hago referencia a los miembros de las distintas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sino a las víctimas de violencia de género (VIOGEN), con las correspondientes mermas de privilegios en su uso, únicamente bidireccional para generar el aviso de emergencia que este tipo de radiotelefonía tiene. De la misma manera, no puede obviarse la adecuada aplicación, tanto del ENS, como de la Directiva NIS2. 4. La vulnerabilidad de los vehículos de seguridad y emergencia eléctricos. La dependencia de vehículos de emergencia totalmente eléctricos generó una grave crisis operativa, al quedar inoperativos debido a la imposibilidad de recarga. Ha de considerarse la adopción tanto a los ciudadanos como a los cuerpos de seguridad y de emergencia. La falta de baterías de respaldo en antenas y centrales de telecomunicaciones fue la causa determinante para la prolongada caída del servicio. Deberían considerarse e implementarse los sistemas de respaldo eléctrico, el almacenamiento de energía en nodos clave de telecomunicaciones y, lo más importante como experto, la priorización de redes TETRA2 (Terrestrial Trunked Radio) para las administraciones públicas, infraestructuras críticas o, al menos, en puridad legal, sus operadores críticos. 2. Abastecimiento de agua y centros de datos. La interrupción del suministro eléctrico provocó fallos en las estaciones de bombeo, afectando la distribución de agua potable. La caída de sistemas digitales esenciales en centros de proceso de datos (CPD), tanto públicos como privados, supuso el 28 de abril un problema crítico para la gestión y dirección de la seguridad y las emergencias. Al efecto, deberían implementarse o instalarse grupos electrógenos con la potencia y autonomía suficiente, su debido mantenimiento y con el combustible necesario que garantice su autonomía en las estaciones de bombeo. Lo propio en relación con lo que se refiere a la redundancia energética en los CPD, al menos con mayor autonomía en torno a los distintos sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI). Por otra parte, y no menos importante, es fundamental la estricta aplicación y cumplimiento del Esquema Nacional de Seguridad (ENS), así como de la Directiva NIS2. 3. Seguridad pública: el fallo del sistema Cometa. El apagón dejó inoperativo el sistema Cometa, dejando a miles de mujeres víctimas de violencia de género sin asistencia. La imposibilidad de activar alertas generó una crisis de seguridad sin precedentes, aunque totalmen-

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz