Inteligencia y Seguridad los productos que estamos exportando. Una de las paradojas de este embrollo arancelario radica en que EEUU no tiene déficit comercial con España (que podría pensarse que sería el argumento para imponer los aranceles), sino que ha presentado tradicionalmente un superávit para el país norteamericano, que en 2024 fue de aproximadamente 10.000 millones de euros. Sin embargo, al considerar como socio comercial a la Unión Europea (que, como se ha señalado, dirige la política comercial de todos los Estados miembros de la Unión) y, por el contrario, mantener déficits con esta, estaría justificado, de acuerdo con la retórica “trumpiana”, la imposición de aranceles. España exportó en 2024 bienes por valor de 18.179 millones de euros, que representan alrededor del cinco por ciento del total de la exportación española al mundo, siendo EEUU el sexto destino de exportación para las aproximadamente 1.500 empresas españolas que exportan a dicho país. La mayor parte de las ventas de las empresas españolas comprenden productos industriales y tecnología, como maquinaria mecánica y eléctrica, turborreactores y turbinas de gas, materiales para rectores nucleares, calderas o material eléctrico. También exportamos grasas y aceites animales y vegetales, productos farmacéuticos o preparaciones de perfumería. A pesar de que estaríamos hablando de un porcentaje relativamente reducido de nuestras exportaciones, debe tenerse en cuenta que, para algunos de los sectores exportadores, EEUU supone un porcentaje elevado del total de lo que venden al exterior: en este sentido, para 18 sectores representa más del cinco por ciento, y para cinco sectores supone más del 10 por ciento. Estos cinco sectores (equipos generadores de fuerza, grasas y aceites, buques, vino y otros productos químicos) serían, por lo tanto, los que se verían afectados en mayor medida. Tipos de efectos El primer tipo de efecto que hay que analizar son los denominados efectos directos: esto es, un arancel del 20 por ciento (si finalmente se llegara a establecer) tendría un resultado de una reducción del 20 por ciento en el volumen exportado, con los supuestos de que todo el arancel se traslada al precio final y de que la elasticidad de la demanda con respecto al precio final es de uno. No obstante, el resultado no tiene que ser necesariamente el mencionado. Si nos atenemos a lo sucedido en un escenario parecido, como fue la imposición de aranceles por la primera administración Trump a la exportación de acero español a EEUU (en concreto de un 25 por ciento) observamos que el efecto fue muy negativo, superior a ese 25 por ciento. Sin embargo, en aquel momento (entre junio de 2018 y octubre de 2021) Una de las paradojas de este embrollo arancelario radica en que Estados Unidos no tiene déficit comercial con España / Julio-Agosto 2025 81
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