/ Septiembre-Octubre 2025 28 Seguridad Portuaria El sector portuario global atraviesa un proceso de transformación acelerada, impulsado por factores estructurales como el crecimiento sostenido del comercio marítimo internacional, la presión competitiva entre puertos por atraer tráficos y grandes navieras, la necesidad de aumentar capacidad y productividad frente al auge del comercio electrónico y las cadenas logísticas integradas, así como las exigencias regulatorias y sociales de reducir emisiones y avanzar hacia modelos logísticos más sostenibles e inteligentes. El volumen de inversión previsto para seguir impulsando esta transformación es muy elevado. Solo en Europa, según el estudio Port Investments Study 2024 de la ESPO (European Sea Ports Organisation), el sistema portuario requerirá inversiones estimadas en 80.000 millones de euros durante la próxima década para modernizar infraestructuras, digitalización y transición energética. El vector de digitalización, sin embargo, sigue siendo uno de los menos dotados presupuestariamente. Un ejemplo claro se observa en el ámbito portuario español: dentro del borrador del plan de inversiones para el sistema portuario en 2026, la inversión directa en digitalización asciende a 26 millones de euros, dentro de un paquete total de 1.617 millones destinados a mejoras en sostenibilidad e infraestructuras portuarias. Tendencias clave Las principales tendencias que convergen y explican este cambio son la búsqueda de una mayor eficiencia operativa, la sostenibilidad ambiental y la integración del puerto con el ecosistema urbano y logístico, mediante el uso de la tecnología, especialmente de las TIC. De hecho, la evolución de un puerto tradicional hacia un puerto digital e hiperconectado, y posteriormente hacia un puerto inteligente o Smart Port 1, refleja claramente este proceso de transformación. Estudios recientes, como el Review of Maritime Transport 2025 de la UNCTAD (UN Trade and Development), o clásicos como Accelerating Digitalization Across the Maritime Supply Chain, elaborado por la IAPH (International Association of Ports and Harbors) junto con el Banco Mundial, evidencian la correlación positiva entre el grado de digitalización de los puertos y diversas métricas de conectividad marítima, facilitación del comercio o eficiencia operativa. En consecuencia, los puertos que no integren plenamente la digitalización, la gobernanza y la protección del dato en sus operaciones corren el riesgo de perder competitividad global. Por el contrario, aquellos que adopten sistemas interoperables, colaborativos y seguros se posicionarán como nodos logísticos más eficientes, sostenibles y resilientes, y, por tanto, más competitivos en la economía marítima mundial. En definitiva, el sector debe avanzar progresivamente en las diversas fases que transforman un puerto digital en un puerto inteligente, eliminando silos de información y barreras entre sistemas digitales sectoriales. Digitalización del sector Aunque esta implementación es común a nivel individual –en cada actor del ecosistema–, las iniciativas colectivas siguen siendo escasas, tanto a escala nacional como internacional, debido a la “coopetición” (colaboración y competencia) propia del sector. Un ejemplo de avance conjunto serían los espacios de datos sectoriales, que permitirían potenciar la economía del dato en el ámbito logístico-portuario. Cabe destacar como un éxito de las primeras fases de esta transformación el hecho de que la digitalización del sector logístico-portuario haya dado como resultado que entre los sistemas digitales más relevantes para el sector destaquen precisamente soluciones sectoriales es- ‘Smart Ports’: el dato como motor de la economía digital y su protección frente a ciberamenazas Manuel Gómez Langley Business Partner OES – Servicios Públicos Digitales de GMV e-Solutions
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