Seguritecnia 516

/ Noviembre-Diciembre 2025 150 45ANIVERSARIO EXPERTOS Haber estado en mi vida profesional en sectores diferentes al de la seguridad me permite tener una perspectiva distinta. Por eso creo proponer algunas cuestiones diferentes que podrán enriquecernos a todos. En primer lugar, la capacidad de autoaprendizaje individual y la adaptabilidad organizativa, para enfrentar cambios acelerados (no solo tecnológicos, sino también sociales y geopolíticos). En este sentido, la habilidad en alfabetización tecnológica, incluyendo la inteligencia artificial, pero también otras, será imprescindible para explicar y acometer esos cambios, no solo con nuestros equipos humanos de seguridad, sino también con los directivos responsables de aprobar inversiones. Finalmente, considero que un aspecto clave es la evolución del concepto de protección al de resiliencia, incorporando esta como un valor más en los servicios de seguridad que prestamos. No olvidemos que es el segundo escalón de la pirámide de Maslow y, por primera vez en muchos años, se enfrenta a desafíos relevantes en Occidente. El liderazgo en seguridad de los próximos años se medirá por la capacidad de ir más allá de la operativa y situar la función de seguridad en el centro de la estrategia empresarial. En concreto, el profesional del futuro no solo reaccionará ante los riesgos, sino que los gestionará proactivamente de forma integral, alineando la protección con los objetivos del negocio y generando valor tangible y sostenible. Paralelamente, el sector avanza hacia un modelo más maduro, que combina lo mejor de la experiencia humana con las nuevas tecnologías: inteligencia artificial, análisis de datos y automatización predictiva. No obstante, seguirá siendo clave el liderazgo personal y la inteligencia emocional de quienes dirigen los equipos y toman decisiones críticas. Solo desde una posición en la que se tenga voz en la estrategia y la gestión global, la seguridad podrá consolidarse como un pilar esencial de resiliencia, competitividad y confianza para las empresas. MANUEL RODRÍGUEZ Director de Continuidad de Negocio y Seguridad Física de EDP en Iberia SANTIAGO PACHECO Head of Security & BCM Spain & Portugal de DHL Supply Chain Iberia El liderazgo en la seguridad del futuro será indiscutiblemente de aquellos profesionales que sepan transformar la información en inteligencia y la inteligencia en decisiones estratégicas. Los líderes del sector dejarán de ser meros gestores de riesgos físicos para mutar en verdaderos arquitectos de la resiliencia corporativa. Esto exigirá tres aspectos clave: Visión anticipatoria, como capacidad de ir más allá de la protección de activos físicos para identificar y analizar amenazas híbridas y riesgos no convencionales. Competencia tecnológica, para convertir el torrente de información en inteligencia predictiva y accionable, dominando la inteligencia artificial y el big data. Habilidad comunicativa, para traducir la inteligencia en un lenguaje comprensible para la alta dirección, demostrando el valor estratégico de la seguridad y alineándola con los objetivos de negocio. El líder en seguridad será un estratega proactivo, tecnológicamente diestro y un comunicador eficaz, capaz de integrar la inteligencia como el pilar fundamental de la protección corporativa. JOAQUÍN GONZÁLEZ Director de Inteligencia del Grupo FCC

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