Seguritecnia 516

/ Noviembre-Diciembre 2025 155 45ANIVERSARIO EXPERTOS Considero que, para los profesionales que lideran la seguridad, tanto en el presente como en el futuro, lo más importante es el aprendizaje continuo. Esta disciplina “viva” y en constante transformación requiere expertos que no solo acumulen experiencia, sino que mantengan una formación permanente en materias como nuevas tecnologías, regulaciones nacionales e internacionales o métodos de trabajo innovadores. Han de ser, por tanto, profesionales con una profunda inquietud por la mejora continua, gran capacidad de superación, adaptación al cambio y coherencia. Deben contar con una mentalidad abierta a los nuevos enfoques y a las tecnologías emergentes que impulsan al sector de la seguridad. No podemos dejar de lado la digitalización ni la visión integral de la seguridad como un elemento presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Para ello, se necesitan profesionales globales, diplomáticos, asertivos y con una alta inteligencia emocional. Los profesionales de la seguridad privada que lideren el sector en España en los próximos años deberán apostar por la adaptación tecnológica y la especialización. Ya no basta con la mera vigilancia tradicional; el futuro inmediato exige avanzar en la integración de sistemas inteligentes que mejoren la eficiencia y la capacidad de respuesta. No menos importante será la ciberseguridad. El riesgo digital forma parte de la gestión integral de riesgos y, en un contexto de creciente automatización y uso de inteligencia artificial para la predicción de amenazas, su papel será determinante. Es necesario mantener una formación continua y potenciar la gestión de equipos multidisciplinares. Entender la seguridad como una gestión global del riesgo y fomentar la colaboración público-privada será crucial para el avance del sector. En definitiva, el liderazgo recaerá en quienes entiendan la seguridad como un servicio moderno, eficiente y en plena cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Los profesionales de la seguridad deberán combinar competencias técnicas –como el conocimiento normativo, el análisis de riesgos o la aplicación de tecnologías– con habilidades interpersonales: liderazgo, comunicación, resolución de conflictos y trabajo en equipo. El enfoque del sector evoluciona de un modelo reactivo a uno proactivo, donde la prevención de riesgos es la prioridad. Para lograrlo, se requiere una evaluación continua apoyada en herramientas tecnológicas que monitoricen y analicen datos en tiempo real. Asimismo, la formación permanente, la gestión ética y la anticipación ante los problemas son pilares esenciales para un liderazgo eficaz. Del mismo modo, promover una cultura de seguridad compartida en toda la organización resulta imprescindible. El futuro del profesional de la seguridad pasa por una colaboración estrecha con otros departamentos, como Recursos Humanos, Legal o TI, para abordar la seguridad desde una visión global y alinear sus estrategias con los objetivos globales de la organización. CRISTINA DOMÍNGUEZ Experta en seguridad MIGUEL MENDOZA Director de Seguridad de Madrid Destino FRANCISCO ÁNGEL FERNÁNDEZ Director de Seguridad del Hospital Universitario de Getafe

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