Seguritecnia 516

/ Noviembre-Diciembre 2025 156 45ANIVERSARIO EXPERTOS Para liderar el sector, será imprescindible desarrollar habilidades tecnológicas sólidas, ya que mantenerse al día con las nuevas herramientas será clave para implantar sistemas y soluciones avanzadas, innovadoras y eficientes en materia de seguridad, ciberseguridad y gestión de riesgos. En definitiva, se requerirá dominio tecnológico y visión estratégica para una gestión verdaderamente integral. Asimismo, será esencial fomentar una cultura de seguridad dentro de las organizaciones. Los líderes deberán comunicar y transmitir los mensajes de seguridad a todos los niveles, creando una visión clara de la seguridad. Otra de las áreas será la formación continua. La actualización constante de conocimientos y la especialización permitirán a los profesionales adaptarse con agilidad a un entorno cada vez más cambiante. Finalmente, la integración y colaboración con otros departamentos permitirá a los profesionales en seguridad abordar la seguridad desde múltiples ángulos, para garantizar que las estrategias sean efectivas y estén alineadas con la organización. En el ámbito sanitario, el perfil ideal para el futuro debe contar con un profundo conocimiento de dicho sector, caracterizado por su complejidad debido a la diversidad de servicios, instalaciones y personas que en él interactúan. A partir de esta base, resulta esencial una sólida formación y gestión eficaz y eficiente de los recursos humanos, tecnológicos y materiales, garantizando la continuidad asistencial incluso en las condiciones más adversas. Asimismo, debe mostrar empatía al tomar decisiones, dada la sensibilidad de muchas situaciones que se presentan en los centros sanitarios, sin comprometer los niveles de seguridad establecidos. Es fundamental que conciba la seguridad de forma integral, orientando su gestión hacia la consecución de instituciones resilientes. Finalmente, se requiere un conocimiento profundo y actualizado de las tecnologías emergentes en el ámbito de la seguridad, aplicándolas de manera estratégica para reducir riesgos y fortalecer la protección global del entorno sanitario. La formación en seguridad es, día a día, más exigente y rigurosa. Hoy, el profesional de la seguridad suele definirse, como se dice en el sector, como un especialista en seguridad integral. Sin embargo, se le pide dominar todos los ámbitos de la disciplina, algo que dista mucho de la realidad que vivimos. Cuando tenemos un problema de salud, acudimos al médico de cabecera, nuestro “director de seguridad” particular, quien, tras una primera valoración, nos deriva al especialista adecuado: traumatólogo, oncólogo, otorrinolaringólogo, etc. En el ámbito de la seguridad, la lógica debería ser la misma. Por ello, resulta fundamental contar con expertos formados específicamente en cada una de las ramas que conforman este amplio campo: ciberseguridad, protección del patrimonio, seguridad hospitalaria, grandes eventos, transporte, centros comerciales, infraestructuras críticas, CRA, entre otras. La especialización en seguridad no es una opción ni una tendencia pasajera: es una necesidad urgente, inaplazable y sin matices. ANTONIO MANZANO Director de Seguridad del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza MIGUEL ÁNGEL PEÑALBA Técnico de Gestión de Seguridad del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid JOSEP PEREA Director de Seguridad del Museo Picasso de Barcelona

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