Seguridad en hoteles / Julio-Agosto 2026 mium, donde la seguridad se entiende como un componente esencial de la hospitalidad y la tranquilidad. Hablamos de un entorno de lujo, nuevo y en el que el alojamiento se fusiona con el ocio. ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el Departamento de Seguridad? El mayor reto operativo es la gestión armónica de los flujos de personas y la preservación absoluta de la privacidad. Al convivir zonas residenciales privadas con áreas públicas de entretenimiento y gastronomía de alta gama, el desafío radica en asegurar transiciones fluidas y naturales. Los huéspedes y residentes deben sentir total libertad de movimiento en un ambiente relajado, mientras que el Departamento de Seguridad coordina de forma invisible los controles internos y la logística. El reto no es mitigar riesgos tradicionales, sino lograr que la seguridad conviva en perfecta sintonía con una experiencia de cliente totalmente libre de fricciones. ¿Qué tipo de tecnologías aplicarán a la seguridad para abordar todas las necesidades que tiene el complejo hotelero? Por políticas de confidencialidad y preservación de los sistemas del complejo, no detallamos herramientas ni marcas específicas, pero sí puedo confirmar que apostamos por la convergencia tecnológica y la automatización inteligente. Esto incluye sistemas avanzados de gestión de vídeo, control de accesos digitalizado de alta precisión para áreas restringidas y plataformas de comunicación en tiempo real que interconectan a todos los equipos operativos. El objetivo es que la tecnología actúe de forma predictiva, permitiendo que la información clave llegue al operador correcto en el segundo exacto, optimizando los recursos físicos sin alterar el entorno visual del resort. La seguridad en un hotel de estas características debe ser altamente efectiva, pero a la vez pasar lo más desapercibida posible. ¿Cómo es posible equilibrar esa delgada línea entre una protección robusta y el confort de sus clientes? Ese equilibrio es, precisamente, el arte de la seguridad en el sector del lujo y se logra mediante dos conceptos: la seguridad por diseño y la elegancia conductual. La seguridad por diseño implica que la infraestructura física y las barreras tecnológicas están plenamente integradas en la estética y arquitectura del hotel desde su concepción, resultando imperceptibles para el cliente. Por otro lado, la elegancia conductual significa que el personal de seguridad no se presenta de forma restrictiva; nuestro equipo es un embajador más del servicio. Una presencia sofisticada y un trato impecable transmiten una profunda sensación de control y cuidado, lo cual genera confort en el huésped. Desde su experiencia anterior en el Palace de Madrid, ¿cree que los clientes aprecian la seguridad y la tienen en cuenta para su decisión a la hora de alojarse en un hotel de estas características? Sin duda alguna. Mi experiencia previa en entornos históricos de gran prestigio internacional me ha demostrado que el cliente de este segmento da por sentada la seguridad como un estándar de calidad implícito e innegociable. Un huésped que elige una marca de excelencia busca un refugio donde su privacidad y su integridad estén plenamente Hotel Cipriani Resort, Residences & Casino - Punta del Este (en Uruguay). “Nuestra estrategia se sustenta sobre tres pilares fundamentales: la prevención activa, la integración tecnológica y el factor humano” 13
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